
Un video publicado en Facebook por el escritor cubano Reinier Cruz mostró la noche del Vedado habanero desde una perspectiva que provocó sorpresa y tristeza entre cubanos dentro y fuera de la Isla: la calle Línea aparecía prácticamente vacía y en silencio alrededor de las ocho de la noche.
Las imágenes, difundidas en los últimos días, superaron las 37.000 reproducciones y generaron comentarios en los que usuarios recordaron la vida nocturna de esa zona de La Habana y relacionaron su actual desolación con la crisis energética, el deterioro de los servicios y la salida de cientos de miles de personas del país.
“Parece que son las dos o las tres de la madrugada aquí en la calle Línea, pero no, son apenas las ocho de la noche”, afirmó Cruz mientras recorría la céntrica arteria del Vedado.
La escena provocó una cadena de reacciones. “Ya Cuba es un desierto. El malecón siempre lleno de personas 24/7. Qué lástima me da mi país”, escribió uno de los usuarios.
Del bullicio del Vedado al silencio de la calle Línea
Los testimonios publicados junto al video reflejan el contraste entre la imagen actual y los recuerdos de quienes vivieron en el Vedado. Una seguidora describió Línea como «una calle concurrida, alegre y con buen ambiente en sus buenos tiempos».
Otra usuaria, que aseguró haber crecido en Línea 51, entre M y N, evocó una época en la que la zona tenía mayor actividad nocturna: “Era una zona bella, iluminada, limpia, con olor a mar y con salitre en los balcones. Oíamos el cañonazo de las nueve sentados en el balcón y escuchando el tráfico y el olor de las guaguas y la brisa del mar”.
Los comentarios también rescataron espacios culturales y recreativos asociados a la vida del barrio, entre ellos el cine Trianón, el Teatro Mella, el Teatro Estudio, la sala Adolfo Llauradó, El Potín, el Club Tropical y la discoteca El Amanecer.
“Viví en Línea entre Paseo y 2. Fueron años muy plenos y llenos de felicidad”, recordó otro usuario que terminó emigrando.
La percepción de abandono no se limita a una noche. Un visitante que estuvo en la zona semanas antes escribió: «Estaba en La Habana paseando por esta calle sobre las 10 de la noche y qué pena, casi todo cerrado, no había gente en la calle, muy triste».
Apagones, transporte y éxodo: las causas detrás de una ciudad vacía
Para algunos residentes, la falta de personas en las calles también está vinculada con la crisis eléctrica. “Vivo por ahí, y de milagro tiene electricidad porque hace poco estuve, y eran perros los apagones. Ya ni esa zona del Vedado escapa”, comentó un usuario.
La reacción de otros internautas ante la iluminación del recorrido —”¿Y hay luz?”, “¿Y hay corriente?” y “Tenían corriente, qué bueno”— evidencia hasta qué punto los apagones forman parte de la vida cotidiana en La Habana.
El 17 de julio se registró un cacerolazo en el Vedado después de una interrupción eléctrica de unas 30 horas. En abril, doce familias de la zona reportaron haber acumulado más de 100 horas sin servicio debido a una avería.
El vacío observado en Línea tampoco constituye un caso aislado. Otras imágenes han mostrado sectores de la calle 23 y de la Avenida Monumental con escasa presencia de peatones y vehículos.
La explicación combina varios factores: la crisis energética, las dificultades del transporte público, el cierre de establecimientos y el éxodo migratorio.
El demógrafo Juan Carlos Albizu-Campos estima que alrededor de 1,79 millones de cubanos abandonaron la Isla entre 2021 y 2024.