
La Organización de las Naciones Unidas mantiene contactos con varios países interesados en facilitar combustible a Cuba por razones humanitarias, mientras la población enfrenta apagones que superan las 20 horas y ocurren desconexiones totales del Sistema Electroenergético Nacional.
“Hemos estado hablando con varios países interesados en ayudar a Cuba para asegurarnos de que, por razones humanitarias, Cuba tenga el combustible que necesita para sus necesidades humanitarias”, dijo el portavoz adjunto, Farhan Haq, en rueda de prensa citada por Europa Press.
En la declaración, revisada por Periódico Cubano, el portavoz evitó identificar a los gobiernos contactados o precisar si alguno asumió compromisos concretos.
Asimismo, señaló que en meses anteriores se habían conseguido cantidades limitadas de combustible. “Naciones Unidas continúa preocupada por la gravedad de la escasez y sus efectos sobre los servicios básicos”, agregó.
El gobierno cubano atribuye el agravamiento de los apagones a la política de la administración de Donald Trump, que impone aranceles a países interesados en vender o suministrar petróleo a la Isla, como Venezuela, México y Rusia.
El canciller Bruno Rodríguez aseguró que las desconexiones del sistema eléctrico son una consecuencia directa del “bloqueo” estadounidense. Según el funcionario, Washington dificulta la compra de combustibles, piezas de repuesto, financiamiento y asistencia técnica extranjera para las plantas generadoras.
Sin embargo, la explicación oficial omite factores internos que anteceden a las medidas adoptadas por Trump en 2026. La red cubana sufría apagones nacionales antes de la actual presión petrolera debido al deterioro de las termoeléctricas, la falta de mantenimiento, las averías recurrentes y años de inversiones insuficientes.
La fragilidad volvió a quedar expuesta entre la noche del domingo y la tarde del lunes, cuando el SEN colapsó dos veces en menos de 24 horas. La segunda caída ocurrió mientras los técnicos intentaban reconstruir la red y dejó nuevamente sin electricidad a millones de personas, negocios y servicios públicos.
Combustible estadounidense continúa entrando a Cuba
Pese a que La Habana sostiene que Washington impide la entrada de hidrocarburos, empresas cubanas autorizadas han incrementado sus compras de combustible en Estados Unidos.
Durante los primeros cuatro meses de 2026 adquirieron cerca de 24 millones de dólares en gasolina, diésel, fuel oil y lubricantes. Solamente en mayo, las importaciones alcanzaron 23.890.779 dólares.
Estas operaciones son posibles porque el Departamento de Comercio estadounidense permite exportar combustible a empresas privadas cubanas elegibles y a ciudadanos para uso personal o familiar. La autorización excluye transacciones destinadas principalmente a generar ingresos para el Estado o beneficiar a entidades militares y funcionarios restringidos.
El primer ministro Manuel Marrero reconoció recientemente que cerca de 200 negocios cubanos habían recibido permiso para participar en la distribución mayorista de combustible.
El gobierno también autorizó una primera inversión extranjera para importar y vender hidrocarburos, una apertura parcial de un sector controlado durante décadas por instituciones estatales.