La mayor refinería de Venezuela en territorio estadounidense, Citgo, podría irse de las manos de los venezolanos y pasar a la estatal rusa Rosneft, si el Departamento del Tesoro no decide interceder.
De acuerdo con El Nuevo Herald, Citgo podría perderse para finales de este mes y caer en manos de aliados del régimen venezolano, así como sus financistas.
“La transferencia de propiedad será provocada por el esperado incumplimiento en el pago de 913 millones de dólares de un bono de Petróleos de Venezuela que vence el 27 de octubre. Los tenedores de deuda tienen el derecho de asumir control del 50.1% de las acciones de Citgo colocados en garantía por Maduro para esa emisión (el bono 2020 de PDVSA) gracias a una licencia que les libra de las restricciones que representan las sanciones”.
La licencia fue otorgada por el Tesoro de Estados Unidos como medida para seguir acorralando a Maduro.
“Pero ahora que el presidente interino de Venezuela Juan Guaidó está en control Citgo, la medida solo amenaza la propiedad de una compañía vista como vital para la futura recuperación de la quebrada Venezuela”.
Una fuente cercana a Citgo indicó que Estados Unidos debe retirar su licencia para que los tenedores de bonos puedan liquidar.
“O el gobierno de Estados Unidos retira su licencia, en cuyo caso los tenedores de bono no podrán ejecutar sus remedios sobre las garantías en cuestión, o los tenedores de bonos, a partir del 28, tendrán el derecho de romper el vínculo entre Citgo y el gobierno de Venezuela”.
De no ser así, ni Guaidó ni Maduro tendrán la capacidad de controlar Citgo en ningún aspecto.
Estados Unidos encabeza una alianza de 56 países que reconocen a Guaidó como el legítimo jefe de Estado de Venezuela y ha introducido una oleada de fuertes sanciones económicas contra Maduro, quien sigue controlando las instituciones del Estado.
El bono 2020 de PDVSA tiene como garantía el 50.1 por ciento de la compañía, pero todas las acciones de Citgo se verían afectadas por un incumplimiento el 27 de octubre, dado que Maduro también otorgó como garantía el resto del capital accionario de la empresa en un préstamo de 1.500 millones de dólares que obtuvo de Rosneft.
Russ Dallen, presidente del banco de inversión Caracas Capital Markets, informó que si los tenedores de bonos no reciben el pago, pueden pedir el 50,1 por ciento de las acciones de la petrolera.