
El papa León XIV votó por correo en las elecciones estadounidenses de 2026. Su participación electoral ha despertado interés, especialmente por sus antecedentes en las primarias de Illinois.
Los registros electorales indican que solicitó papeletas demócratas en 2008 y 2010, pero republicanas en 2012, 2014 y 2016. Este último dato resulta significativo.
En Illinois, participar en las primarias de un partido no significa quedar afiliado permanentemente a él, ni permite conocer por quién se votó. Sin embargo, constituye un antecedente que merece atención.
La defensa de la vida: una coincidencia importante
León XIV sostiene una concepción de la defensa de la vida que comienza con el no nacido y se extiende hasta su final natural.
Su posición comprende varios principios:
• Defensa de la vida desde la concepción.
• Rechazo de la pena de muerte.
• Oposición a la eutanasia.
• Respeto a la dignidad de los inmigrantes.
• Protección de los civiles y rechazo de la guerra.
Aquí encontramos una coincidencia con el pensamiento republicano: la defensa de la vida desde la concepción. Pero también existen diferencias con determinadas políticas republicanas, particularmente en inmigración y pena de muerte. El pensamiento del papa no puede reducirse a una etiqueta partidista.
Mi conclusión
Voy a expresar mi criterio sin rodeos: considero que León XIV tiene una inclinación electoral republicana, y sus antecedentes de participación en tres primarias republicanas refuerzan esa impresión.
No afirmo que haya votado republicano en esta ocasión, porque su papeleta es secreta y no conocemos su elección. Pero tampoco considero insignificante la trayectoria de sus preferencias electorales.
Hay algo que me parece especialmente importante: la defensa de la vida no debe ser una consigna política circunstancial. Es un principio moral que exige coherencia.
Y en esa defensa de la vida desde la concepción encuentro una coincidencia fundamental entre las convicciones del papa y uno de los principios históricos del republicanismo. La política puede dividirnos; los principios morales deberían obligarnos a reflexionar.