
La bailarina cubana Karla Beatriz Martín Misa reveló en Facebook que encontró guarapo en Egipto, país donde reside de forma temporal junto a otros artistas de la Isla.
La joven, natural de Caibarién, compartió el hallazgo en un video publicado esta semana y explicó cómo le despertó recuerdos de su adolescencia en Cuba. El testimonio generó decenas de reacciones entre sus más de 28 mil seguidores, quienes evocaron la escasez actual de esa bebida en la Isla y comentaron la experiencia desde dentro y fuera del país.
Martín Misa relató que, cuando era más joven, frecuentaba un punto de venta conocido como “el árbol del espanto”, donde vendían guarapo, minutas y pizza.
“Yo iba siempre con mi novio, me tomaba un guarapo y me comía una pizza”, recordó. La escena, según explicó, formaba parte de su rutina en Caibarién y marcó una etapa de su vida que hoy observa con distancia.
El guarapo constituye una bebida tradicional cubana elaborada a partir del jugo extraído de la caña de azúcar. Se obtiene al prensar el tallo en trapiches manuales o eléctricos y se consume fresco, con hielo o unas gotas de limón.
En barrios y pueblos cubanos, su venta se asocia a quioscos callejeros y ferias populares. Durante años, resultó común en espacios públicos; sin embargo, la crisis energética y la falta de insumos redujeron su presencia en varias localidades.
Al probar el vaso que encontró en Egipto, la bailarina expresó: “Estamos lejos de nuestro país, pero en los pequeños detalles siempre los recordamos”.
La frase resume el tono del video, donde combinó humor con añoranza. La publicación superó cientos de interacciones y abrió un intercambio entre cubanos que residen en la Isla y en el extranjero.
Entre los comentarios, Leopoldo Sierra Rojas escribió: “Suave con la pizza y el guarapo besitos”. Joe Jen afirmó: “Todavía hace un mes había, sí, sí”. Dulcielvis Soto Ortega añadió: “Qué rico el guarapo”.
Mayelin Vázquez Fuentes aportó otro matiz: “Muchacha hace años que no pruebo uno. Es que ya es tan raro encontrar guarapo en Cuba, pero hace años que es una cosa rara”. Mario Acosta preguntó con ironía: “¿Cangrejera?”.
Por su parte, María Karla Sánchez Morales resumió el sentir de muchos migrantes: “El cubano está donde quiera”. El intercambio refleja dos realidades: la memoria afectiva vinculada a productos cotidianos y la transformación del panorama económico en Cuba.
Mientras algunos usuarios aseguran que aún logran conseguir la bebida en determinados puntos, otros sostienen que se volvió difícil hallarla con regularidad. La disponibilidad depende de factores como el suministro eléctrico y el acceso a equipos para exprimir la caña.
Martín Misa utiliza su perfil digital para mostrar fragmentos de su vida en Egipto, desde ensayos hasta recorridos urbanos. En esta ocasión, un vaso de guarapo bastó para activar la conversación sobre identidad, escasez y pertenencia.
El episodio confirma que, para muchos cubanos fuera del país, los sabores tradicionales funcionan como vínculo con la tierra que dejaron atrás.

