
Este domingo 16 de febrero, el Noticiero Nacional de la Televisión Cubana anunció que los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) llevarán a cabo a partir del 18 de febrero una nueva serie de eventos denominados “Barriodebates Antiimperialistas”.
Según el reporte, estas actividades se extenderán hasta el mes de julio y comprenderán más de 1.400 encuentros en diferentes comunidades del país. La periodista que presentó la información en el noticiero dominical, que en primer lugar le costó trabajo decir la palabra “revolución”, explicó que estos debates tendrán como objetivo principal denunciar el llamado “bloqueo económico” y comercial impuesto por de Estados Unidos contra Cuba y que, según cuenta el régimen, ha sido arreciado por el actual gobierno de Donald Trump.
Además, se anunció que en estos espacios participarán familias destacadas y fundadores de los CDR, quienes intercambiarán experiencias y reforzarán la narrativa oficial del gobierno cubano.
Con esta iniciativa, el régimen busca mantener activa su maquinaria de propaganda y adoctrinamiento, promoviendo discursos que han sido repetidos durante más de seis décadas. Sin embargo, el anuncio ha generado escepticismo entre la población, que enfrenta una crisis cada vez más profunda con falta de agua, electricidad y alimentos.
En medio de estas carencias, resulta incierto cuánta disposición tendrá el pueblo para escuchar discursos que no ofrecen soluciones concretas a sus problemas cotidianos. ¿Será que priorizarán las zonas con menos cortes eléctricos para las reuniones de adoctrinamiento?
“En vez de trabajar y arreglar Cuba se ponen a perder el tiempo hablando bobería y gastando la poca energía en eso, que barbaridad”; “El blogueo es el comunismo, ese es el culpable, por qué no dejan que existan otros partidos y existan elecciones libres ese es el problema”; “Si eso es para mantener a la gente entretenida esto le llamamos la solución zombi que se habla de todo, pero no se resuelve nada”, fueron algunos de los comentarios en el post donde se compartió el fragmento del NTV.
Los CDR, creados en 1960 como un mecanismo de vigilancia y control social, han sido una de las principales herramientas del régimen para mantener su influencia en los barrios cubanos.
Este nuevo intento por fortalecer la ideología del sistema demuestra la insistencia del gobierno en priorizar su discurso político por encima de las necesidades básicas del pueblo cubano. Mientras tanto, la población sigue esperando soluciones reales a la grave crisis económica y social que enfrenta la Isla.