
Las relaciones internacionales de Venezuela nuevamente se encuentran en un periodo crítico ante la fraudulenta reelección de Nicolás Maduro. En las últimas semanas, ha aumentado el número de gobiernos que han rotó relaciones diplomáticas con Caracas o las mantienen, pero sin enviar a representantes a la ceremonia de juramentación del socialista. Algunos casos han confirmado la presencia de autoridades de menor importancia.
La situación parte de dos resultados sobre las elecciones presenciales del pasado 28 de julio. Por una parte, el Consejo Nacional Electoral (CNE) proclamó a Maduro como vencedor con un 51.20% de los votos, pero sin hacer públicas las actas de los centros de votación.
En contraste, la oposición venezolana, liderada por Edmundo González Urrutia, asegura contar con el 85% de las actas electorales y sostiene que su candidato obtuvo más del 70% de los votos.
El rechazo al resultado presentado por el CNE se reflejó en una serie de rompimientos diplomáticos en la región. Argentina, Chile, Costa Rica, Perú, Panamá, República Dominicana, Uruguay y Paraguay, anunciaron la suspensión de relaciones con Caracas y consideran a González Urrutia como el legítimo presidente electo de Venezuela.
A pesar de mantener relaciones con la nación vecina, los mandatarios de Brasil y Colombia, Luiz Inácio Lula da Silva y Gustavo Petro, respectivamente, han exigido la publicación de las actas oficiales antes de definir su posición. Hasta ahora, ninguno de estos países ha reconocido formalmente la victoria de Maduro ni la de González Urrutia.
En el caso particular de Colombia, su mandatario confirmó que no estará presente en la ceremonia de toma de posesión, programada para mañana viernes. “Las elecciones pasadas en Venezuela no fueron libres. No podemos reconocer las elecciones que no fueron libres y esperamos que estas puedan realizarse pronto sin bloqueos ni intimidaciones internas”, dijo Petro.
Mientras tanto, Maduro conserva el respaldo de aliados tradicionales como Cuba y Nicaragua. El gobierno boliviano avaló los resultados del CNE, pero en estos días indicó que al evento asistirá un representante del presidente Luis Arce.
México también reconoce la continuidad del chavista en el poder, sin embargo, su presidenta, Claudia Sheinbaum, tampoco asistirá al evento. Hasta ahora, se ha dicho que el embajador de la nación azteca en Caracas estará como representante de la izquierdista.
Xiomara Castro, actual presidenta de Honduras, también felicitó a Maduro por su reelección, pero recientemente precisó que a su nombre asistirá una delegación a la investidura del nuevo mandato.
Maduro también cuenta con el apoyo regional de los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, una organización creada por los fallecidos dictadores Fidel Castro y Hugo Chávez.
En ese grupo, además de Cuba, Venezuela y Nicaragua, se encuentran las naciones antillanas de Antigua y Barbuda, Dominica, Granada, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas y Santa Lucía.
Fuera del continente americano, Maduro cuenta con el respaldo de Rusia, China, Irán, Guinea Ecuatorial, Turquía, Laos, Uzbekistán, Bielorrusia, Guinea-Bisáu, Malí, Mozambique, Namibia, Qatar, República de Yibuti, Santo Tomé y Príncipe, Serbia, Sudán, Vietnam, Zimbabue y la República Democrática del Congo.

