Marta Toledo-Guevara, una madre cubana residente en Westchester, Florida, enfrenta una dura batalla contra el cáncer mientras espera poder reunirse con su hijo, Yunier Sánchez, quien aún permanece en Cuba.
“No es que esté en el final, ni que mi vida se apague ya, pero esta enfermedad está muy ligada al estrés, y tengo miedo de que llegue ese momento y mi hijo siga en Cuba”, expresó Marta en una entrevista.
Nacida en Cascorro, un pequeño pueblo de Camagüey, Marta emigró primero a España. Sin embargo, al no lograr reunirse con su hijo en Europa, decidió trasladarse a Florida, donde el padre de Yunier, ciudadano estadounidense, inició en 2015 el proceso de reclamación familiar.
Lamentablemente, este trámite se vio interrumpido por el cierre en septiembre de 2017 del Programa Parole de Reunificación Familiar Cubano, afectado por la reducción de personal diplomático en la Isla tras los ataques acústicos denunciados por Estados Unidos.
“Estoy sola aquí, luchando en este gigante de los cuatro mares, y para mi desgracia me operaron de un tumor de tiroides. Según los médicos, el problema se resolvió, pero mi recuperación ha sido muy lenta”, relató Marta. “He pensado cosas descabelladas porque necesito a mi familia aquí para apoyarme”.
Marta explica que su única esperanza es que su caso gane visibilidad y que las autoridades intervengan para acelerar los trámites que la separan de su hijo.
“Vivo sin tiroides ni paratiroides porque estaban afectadas y tuvieron que extirparlas. He pasado por procedimientos terapéuticos muy duros para seguir adelante, pero tengo un gran temor de no llegar al final”, confesó.
“Por eso suplico que se haga pública la situación que atraviesa esta madre”.

