
Tras lanzar una fuerte denuncia en redes sociales por la escasez de medicamentos en la Isla, la madre cubana Rosalba Castillo, en cuestión de horas, recibió la medicina que requiere su hijo enfermo, pese a que le habían dicho que el fármaco tardaría una semana en ser entregado.
El menor padece el Síndrome de Lennox Gastaut, una enfermedad epiléptica que se caracteriza por la presencia de múltiples tipos de convulsiones difíciles de controlar, retraso en el desarrollo cognitivo y problemas conductuales.
Al ser informada sobre el tiempo de demora del medicamento solicitado, Levetiracetam, la mujer no se quedó esperando y recurrió a las redes sociales para denunciar este desabastecimiento en un país que, supuestamente, es una potencia médica.
“La enfermedad de mi hijo no espera, mañana a las 9:00 a.m. debe tomarlo y por culpa de otra negligencia de ustedes no lo tendrá. Yo no sé a quién van a mandar por el medicamento, si es el ministro de salud, o el mismo Miguel Díaz-Canel, pero el medicamento es para ya”, dijo en Facebook.
Asimismo, agregó a su denuncia: “ustedes sabían que el medicamento hoy en la noche se terminaba y me pusieron a correr junto al neurólogo Zaldívar y a la compañera Marisol, para ahora venir con el cuento de que sí hubo medicamento, pero mi hijo no alcanzó”.
Luego de recibir el fármaco para su hijo, la madre lo anunció en Facebook señalando la actitud falsa del régimen. “¿Había o no había medicamentos en Pinar del Río o hicieron magia? Estoy cansada de decirles que cuando una madre pelea con la razón por un hijo, ustedes tiemblan, una vez más quedan demostradas las mentiras de ustedes, como también queda demostrado que el padre, que no da algo de valor al hijo, no lo atienden como es”, manifestó.
La progenitora agregó: “ustedes no se imaginan la guerra que voy a seguir dando por mis hijos y por mi sobrina, porque también así, el medicamento de mi sobrina apareció. Como saben mi lema es ‘querer es poder, cuando se quiere se puede’. Mientras tenga vida y fuerzas, voy a seguir luchando y exigiendo los derechos de mis hijos y de muchos niños más”.
La batalla de Castillo no es nueva. Desde hace tiempo ha estado enfrentando el burocratismo del gobierno cubano en su lucha por obtener los tratamientos necesarios para su hijo. En 2021, ya había denunciado la falta de apoyo del régimen.


