
María del Carmen Hernández Carús, madre de Leticia Martínez Hernández, jefa de Comunicación del Palacio de la Revolución, cuestionó la actuación pública de Raúl Guillermo Rodríguez Castro “El Cangrejo”, nieto del expresidente Raúl Castro.
En un post de Facebook, revisado por Periódico Cubano, Hernández Carús exigió que deje de presentarse como posible negociador entre Cuba y Estados Unidos, pese a no ocupar ningún cargo oficial ni tener formación diplomática conocida.
La crítica surgió después de que Rodríguez Castro concediera una entrevista al diario estadounidense USA Today, su primera aparición pública ante un medio de ese país. En la conversación, afirmó que podría negociar con cualquier representante designado por Washington, incluido el presidente Donald Trump, si recibiera esa oportunidad.
“¿Alguien pudiera bajar de la nube a este muchacho? ¿Alguien pudiera mandarlo a callar?”, escribió Hernández Carús en Facebook. La autora aclaró que expresaba una opinión como ciudadana, aunque su relación familiar con una alta funcionaria de la presidencia dio una dimensión política adicional al pronunciamiento.
La mujer defendió la preparación de los diplomáticos cubanos y sostuvo que el país cuenta con especialistas capaces de manejar las relaciones internacionales. Según afirmó, esos funcionarios saben “cómo hablar, cómo expresarse, qué decir y qué no”, por lo que consideró injustificado que Rodríguez Castro asuma una función que no le corresponde.
La mujer también recordó que “El Cangrejo” ha trabajado durante años como guardaespaldas y asistente personal de Raúl Castro. “¿Alguien pudiera decirle que esa no es labor de un guardaespaldas?”, preguntó, antes de señalar que las negociaciones políticas requieren conocimientos y responsabilidades que, a su juicio, no forman parte de la preparación del nieto del exgobernante.
Hernández Carús planteó incluso la posibilidad de que la exposición mediática responda a una estrategia destinada a reforzar la idea de que solamente los miembros de la familia Castro pueden hablar en nombre de Cuba. También sugirió que Rodríguez Castro pudo haber asumido ese protagonismo impulsado por su propio ego.
La entrevista generó críticas dentro y fuera de Cuba. Numerosos ciudadanos cuestionaron que una persona sin mandato popular, designación gubernamental ni trayectoria diplomática aparezca como interlocutor de Washington.
Las reacciones también señalaron el contraste entre la posición privilegiada de Rodríguez Castro y las condiciones de una población afectada por apagones, escasez de alimentos y deterioro de los servicios públicos.
Durante la conversación con USA Today, Rodríguez Castro mencionó al gobernante Miguel Díaz-Canel en pocas ocasiones y se refirió a él como “Miguelito”. El tratamiento informal fue interpretado por críticos del sistema como una muestra de subordinación del mandatario frente a la familia Castro y como otra señal de dónde podría residir el poder real dentro de la estructura gobernante.
Embajada cubana no reconoce al Cangrejo como un funcionario del régimen
La embajadora de Cuba en Uruguay, Lissett Pérez, afirmó que Raúl Guillermo Rodríguez Castro no desempeña ninguna función oficial dentro del Gobierno cubano.

La versión de la diplomática, sin embargo, contrasta con la mayor exposición pública del referido personaje en gestiones internacionales y con su reciente disposición a participar en una eventual negociación con el presidente de EEUU.
Durante una entrevista en el programa Paren el Mundo, de La Diaria Radio, Pérez aseguró que “El Cangrejo” se dedica exclusivamente a dirigir el equipo de seguridad encargado de proteger a su abuelo. “Él tiene ese rol, es el custodio… el que lidera ese cuerpo con el abuelo”, declaró.
La representante cubana también desestimó los señalamientos que presentan al nieto de Raúl Castro como una figura con peso dentro de la cúpula del poder. En la entrevista, revisada por Periódico Cubano, calificó esas versiones de “especulaciones”, “medias verdades” y “manipulaciones”, y reiteró que Rodríguez Castro “no tiene ningún otro cargo”.

