
Imágenes de Manuel Anido Cuesta, hijastro del designado mandatario cubano Miguel Díaz-Canel, entrenando en un exclusivo gimnasio ubicado en La Habana han circulado recientemente en las plataformas digitales, evidenciando los privilegios de la cúpula gobernante frente a la profunda crisis económica que golpea a la población.
Periódico Cubano pudo corroborar con uno de los administradores del establecimiento Pura Vida que la mensualidad en este centro de acondicionamiento físico de alta gama oscila entre los 80 y 120 dólares, una cifra inaccesible para el ciudadano común en un país donde los salarios estatales se devalúan constantemente.
El impacto de las medidas de Washington
La difusión de este material gráfico corrió a cargo del periodista Mario J. Pentón, quien recordó que Anido Cuesta se encuentra sancionado por EEUU debido a sus actividades corruptas, una medida punitiva que también recae sobre su padrastro y su madre, Lis Cuesta.
Dichas restricciones forman parte de un paquete de castigos económicos impulsados para presionar al núcleo del poder cubano, debilitando su control político y financiero ante las reiteradas denuncias de desestabilización en la región.
Los privilegios de Anido Cuesta fuera de Cuba
El historial de privilegios del hijastro de Díaz-Canel se extiende más allá de las fronteras cubanas. Durante su estancia en España, Anido Cuesta residió en una de las zonas más exclusivas de Madrid.
Asimismo, trascendió que su formación académica en prestigiosas instituciones madrileñas ha requerido inversiones significativas, con costos que superan los 12.000 euros, una suma astronómica comparada con las limitaciones económicas impuestas a la mayor parte de la población cubana.
