
Pacientes del Hospital Clínico Quirúrgico Juan Bruno Zayas, en Santiago de Cuba, enfrentan retrasos y riesgos por fallas en las máquinas de hemodiálisis, según denunció una usuaria al periodista independiente Yosmany Mateta.
La afectada informó que desde el sábado 11 de octubre, seis equipos permanecen fuera de servicio, afectando a más de 15 personas que dependen de ellos para sobrevivir. La paciente, que pidió mantener su identidad en anonimato, aseguró que los ingenieros del hospital se molestan cuando se les solicita reparar los equipos y responsabilizan a los enfermeros, un señalamiento que considera falso. “Mientras tanto, nosotros somos los que sufrimos. Reusamos materiales de hemodiálisis y eso puede costarnos la vida”, expresó.
El deterioro de los equipos obliga a los pacientes a esperar horas adicionales o a cambiar de turno, generando retrasos y agotamiento extremo. Este jueves, la denunciante volvió al hospital y constató que las máquinas seguían sin reparar. “Hoy tengo que quedarme para el turno de las 10 de la mañana, siguen rotas las del cubículo donde me atienden”, relató.
La afectada también advirtió que ha sufrido represalias por hablar sobre la situación y teme por su seguridad y la de su esposo, trabajador del sector de la salud. “Mis compañeros tienen miedo a publicar por miedo a que los maten. Pero yo no puedo quedarme callada. Si fuera por mí, lo gritara a los cuatro vientos”, agregó.
Las redes sociales se han convertido en un espacio de denuncia y discusión. En el post, un usuario criticó la calidad del servicio hospitalario, señalando negligencias en distintos departamentos y falta de ética profesional. Entre las quejas se incluyó el maltrato a pacientes y recién nacidos, así como el trato descuidado durante cirugías.
Otra usuaria con experiencia en enfermería aclaró que los problemas técnicos se deben al mantenimiento insuficiente de las máquinas por parte de los electromecánicos y a la escasez de insumos en el sistema de salud. “Los enfermeros no rompen los equipos; solo los operan y preparan para los tratamientos. El retraso ocurre porque los equipos no reciben el mantenimiento adecuado”, explicó.
Según esta persona, la reutilización de insumos de hemodiálisis se realiza por la falta de recursos en el país y, hasta ahora, no ha provocado muertes directas. La especialista enfatizó la importancia de diferenciar entre responsabilidad técnica y operacional en el hospital.
Hasta el momento, las autoridades sanitarias de Santiago de Cuba no han emitido declaraciones oficiales sobre el estado de las máquinas ni sobre la denuncia de represalias a la paciente. La falta de respuesta institucional aumenta la preocupación entre usuarios y trabajadores del sector.
La denuncia no es única en el país, desde toda Cuba salen reportes señalando el funcionamiento de las salas de hemodiálisis. La sala de Hemodiálisis del Hospital Arnaldo Milián Castro, en Santa Clara, Villa Clara, enfrenta quejas por condiciones higiénicas deficientes y un brote de hepatitis B, según informó una fuente anónima al periodista Alberto Arego.
La falta de limpieza, la utilización de los equipos durante años y los filtros deteriorados han puesto en riesgo la salud de los pacientes. La fuente indicó que las máquinas están rotas, los pacientes carecen de guantes y la ausencia de personal médico agrava la situación. Los turnos se otorgan a todas horas, pero la atención es insuficiente, dejando a los pacientes sin respuestas a sus necesidades.

