
La sala de Hemodiálisis en el Hospital Arnaldo Milián Castro, ubicado en Santa Clara, Villa Clara, se ha convertido en el foco de una serie de denuncias por sus malas condiciones higiénicas.
Según una fuente anónima que contactó al periodista Alberto Arego, el hospital enfrenta un brote de hepatitis B, transmitido probablemente por la falta de higiene y el reuso de equipos médicos. La fuente señala que, además de este brote, las condiciones de la sala son deplorables, con máquinas rotas, pacientes sin guantes y una grave falta de personal médico.
“Hoy solo se habla del brote de hepatitis B y lo han ocultado”, expresó la fuente. Además, denunció que “los filtros que permiten limpiar la sangre están en mal estado”, lo que agrava la situación de los pacientes.
La fuente también mencionó que los turnos son otorgados a todas horas, pero las máquinas están rotas, y la ausencia de asistencia médica está dejando a los pacientes sin respuestas ante sus dudas y necesidades.
Los testimonios de pacientes y familiares que han comentado en las redes sociales reflejan la gravedad de la situación. Nancy Martínez, quien relató el caso de su cuñado en La Habana, mencionó que él también se contaminó con hepatitis debido a las malas condiciones en la sala de Hemodiálisis.
Por su parte, Elba García, quien también compartió su experiencia, destacó que la sala de Hemodiálisis en Caibarién, Villa Clara, está en aún peores condiciones, sin personal adecuado para atender a los pacientes.
Las redes sociales se han llenado de comentarios indignados. “Qué horror, la salud de un ser humano es lo más importante. ¿Dónde están las autoridades para responder por esta situación?”, expresó una internauta. La frustración y la indignación crecen entre los pacientes, que se sienten desprotegidos y abandonados por el sistema de salud.
La crisis sanitaria cubana y el escaso impacto de los recursos en la salud pública
Este caso se da en un contexto de creciente descontento por las condiciones del sistema sanitario cubano. El Ministro de Salud Pública de Cuba, José Ángel Portal Miranda, en una intervención el 15 de julio de 2025, informó que los recursos provenientes de las misiones médicas internacionales eran esenciales para priorizar los aspectos más urgentes en el sistema de salud.
Sin embargo, a pesar de reconocer que la situación había tocado fondo, destacó que estos recursos habían sido vitales para cubrir necesidades críticas, como la compra de medicamentos y la reparación de equipos médicos.
No obstante, el panorama no ha cambiado. Las promesas de mejora en el sector salud siguen sin reflejarse en los resultados tangibles. Las tasas de mortalidad materna e infantil han aumentado considerablemente, mientras que la escasez de medicamentos sigue afectando gravemente a la población. Solo el 30% del cuadro básico de medicamentos está cubierto, y las farmacias apenas cubren el 32% de la demanda.
El gobierno asegura que se han destinado recursos para pagar deudas y comprar insumos, pero la falta de financiamiento sigue siendo un obstáculo para mejorar la atención médica. Además, el éxodo masivo de profesionales médicos continúa, lo que empeora aún más la capacidad del sistema de salud para atender las necesidades de la población cubana.

