
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este martes que las cosas en Cuba podrían mejorar con reformas económicas de profundo calado, pero para que eso ocurra, las actuales personas que dirigen el país deben irse.
En entrevista exclusiva con Fox News, el máximo representante de la diplomacia estadounidense, de origen cubano, calificó a la cúpula castrista como “económicamente incompetente”.
“No se puede arreglar su economía si no se cambia su sistema de Gobierno”, dijo Rubio, al insistir en que los problemas económicos no responden solo a medidas coyunturales, sino a la estructura de poder instalada en La Habana hace más de 67 años.
Rubio también acusó al régimen cubano de facilitar operaciones de gobiernos adversarios de EEUU desde territorio nacional. “Han extendido la alfombra de bienvenida a nuestros adversarios para que operen en territorio cubano en contra de nuestros intereses nacionales con total impunidad”, afirmó durante la entrevista.
SECRETARY RUBIO: Things can get better in Cuba with serious economic reforms, but not with the current people in charge. They are economically incompetent.
They’ve rolled out the welcome mat to our adversaries to operate in Cuban territory against our national interests with… pic.twitter.com/D5qBbWRKPI
— Department of State (@StateDept) April 28, 2026
En tal sentido, el alto funcionario de la administración de Donald Trump explicó que “no vamos a permitir que ningún aparato militar, de inteligencia o de seguridad extranjero opere con impunidad a 90 millas de las costas de EEUU”. Para rematar, su frase indicó que “eso no va a ocurrir bajo el presidente Trump”.
Sus declaraciones sobre la disposición de EEUU de controlar este problema, que considera un asunto de Seguridad Nacional, llegan tras reportes sobre un inusual movimiento de medios aéreos y navales estadounidenses en las cercanías de Cuba.
El despliegue de portaaviones y drones de reconocimiento, tanto marítimo como aéreo, ha generado especulaciones sobre una eventual acción militar de EEUU contra la cúpula castrista.
El propio Trump ha dicho durante las últimas semanas que Cuba sería la siguiente en su agenda internacional después de ejecutar acciones militares en Venezuela e Irán.
Sin embargo, lo primero que se intentó con el régimen castrista fue el diálogo. Desde marzo pasado hay conversaciones bilaterales. La prensa estadounidense y el propio gobierno cubano dijeron que la reunión más reciente se celebró en La Habana el pasado 10 de abril.
Allí la delegación estadounidense dio un ultimátum al régimen castrista para que, en un gesto de buena fe, liberara a presos políticos de alto perfil. El plazo de dos semanas ya se cumplió y Cuba no cumplió con la petición.
Miguel Díaz-Canel dijo en una entrevista publicada la semana pasada que ambos gobiernos se encontraban en “una fase muy preliminar” de posibles conversaciones más amplias. Sin embargo, el gobernante cubano sostuvo que, si EEUU no acepta negociar bajo los términos del régimen, “no hay negociación”.
Al ser preguntado sobre si un cambio de régimen en Cuba estaría sobre la mesa, Díaz-Canel respondió: “Absolutamente no”. Esa postura contradice el mensaje reiterado por Rubio, quien resumió su posición en una frase: “La economía de Cuba debe cambiar y no lo hará a menos que cambie su sistema de gobierno. Es así de simple”.