
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró este miércoles que la líder opositora María Corina Machado “puede formar parte” de una futura transición política en Venezuela, aunque enfatizó que la realidad actual del país limita su rol inmediato.
Durante una audiencia ante el Senado estadounidense, Rubio expuso la estrategia de la administración de Donald Trump hacia la crisis venezolana y respondió a preguntas de legisladores demócratas y republicanos sobre el papel de Machado en el proceso de transición, que ha cobrado atención tras la reciente captura del expresidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses.
El funcionario señaló que el objetivo de Washington es “desencadenar un proceso de estabilización, recuperación y transición hacia una situación en la que María Corina y otras personas puedan formar parte”.
La líder opositora y ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025 ha sido un actor prominente en la oposición venezolana desde hace años, aunque no ocupa cargos de poder institucional en el país.
Rubio explicó que, si bien el enfoque estadounidense incluye la posibilidad de integrar voces como la de Machado, la situación sobre el terreno —con el control de las instituciones y las fuerzas armadas aún en manos del régimen interino— limita la forma en que estos liderazgos pueden participar efectivamente.
Rubio también recordó que conoce a Machado desde hace muchos años y que ha trabajado con ella más que algunos miembros del propio Comité de Relaciones Exteriores del Senado que lo interrogó.
Esta afirmación subraya el vínculo entre la administración estadounidense y sectores de la oposición venezolana, un contraste con la relación oficial que mantiene con la presidenta interina Delcy Rodríguez.
Durante la audiencia, un senador demócrata cuestionó al secretario de Estado por la decisión de Trump de inicialmente mantener al margen a Machado en el proceso de transición y priorizar el diálogo con autoridades actuales del régimen, incluida Rodríguez, quien asumió el cargo tras la captura de Maduro.
Rubio respondió que, “nos guste o no”, el control de las armas y de las instituciones del Estado sigue en manos de las autoridades actuales. En este contexto, el plan de EEUU contempla avanzar hacia una situación en la que figuras de la oposición, como Machado, puedan tener un papel en la reconstrucción democrática de Venezuela.
La inclusión de su nombre en la narrativa oficial representa un reconocimiento explícito de su liderazgo y de la importancia que Washington atribuye a un sector opositor históricamente crítico del chavismo.
Marco Rubio sostuvo este miércoles 28 de enero un encuentro con la líder opositora venezolana en la sede del Departamento de Estado en Washington. La reunión con Machado fue anunciada por la propia administración estadounidense y se produjo horas después de la audiencia en el Capitolio. El encuentro se realizó a puerta cerrada en Washington, en el marco de la política exterior estadounidense hacia Caracas.
La política de Trump hacia Venezuela ha estado en el centro del debate en el Congreso, donde algunos legisladores expresan inquietudes sobre la legalidad y alcance de las acciones ejecutivas de la Casa Blanca, especialmente tras la operación militar que llevó al arresto de Maduro.
Otros, incluidos varios republicanos, respaldan la estrategia de presión sobre el régimen venezolano para acelerar una transición democrática. Más allá de la audiencia, la administración estadounidense ha planteado estrategias complementarias que buscan restablecer una relación diplomática con Venezuela, facilitar la liberación de presos políticos y promover reformas políticas y económicas.
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quitan una comunista pa poner una socailista internacional que comico esta no sirve