
Mariela Castro, hija del expresidente cubano Raúl Castro, aseguró este viernes que a su padre “nadie lo va a secuestrar”, tras la acusación formal emitida por el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
“Preparados para el combate. A él nadie lo va a secuestrar. Eso se lo puedo asegurar. Ni a él ni a nadie”, declaró la funcionaria al término de un acto público de rechazo a la imputación del exmandatario, una de las figuras políticas con mayor influencia en la isla.
⚠️⚠️#Ahora. Mariela Castro reta a EE.UU. a que intenten capturar a Raúl Castro:
¨Dicen que venían hoy… vengan, los estamos esperando¨ pic.twitter.com/X2ztFR3bbA
— Mag Jorge Castro🇨🇺 (@MagJorgeCastro) May 22, 2026
El Departamento de Justicia estadounidense formalizó los cargos esta semana contra Castro, de 94 años, por conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses, destrucción de aeronaves y cuatro cargos de asesinato.
Todd Blanche, secretario interino del DOJ, presentó el dictamen en la Torre de la Libertad en Miami, destacando que es la primera vez en casi siete décadas que la cúpula del gobierno cubano enfrenta cargos penales en territorio estadounidense por actos violentos con víctimas mortales.
La acusación judicial incluye también a cinco pilotos presuntamente implicados en la operación militar: Lorenzo Alberto Pérez-Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas y Luis Raúl González-Pardo Rodríguez.
Un gran jurado estadounidense determinó la existencia de indicios suficientes para iniciar el encausamiento, una acción técnica que no prejuzga la culpabilidad final de los señalados.
Jason Reding Quiñones, fiscal federal del Distrito Sur de Florida, enfatizó durante el anuncio que esta medida representa un avance hacia la rendición de cuentas, afirmando que el paso del tiempo no borra el asesinato.
El anuncio contó con la asistencia del subdirector del FBI, Christopher G. Raia, la senadora federal Ashley Moody y el fiscal general de Florida, James Uthmeier, evidenciando el respaldo político a la medida.
El incidente origen del caso ocurrió el 24 de febrero de 1996, cuando cazas de combate de la Fuerza Aérea de Cuba destruyeron dos aeronaves civiles Cessna pertenecientes a la agrupación opositora.

Las víctimas del ataque fueron identificadas como Carlos Costa, Mario de la Peña, Armando Alejandre Jr. y Pablo Morales, tres de ellos ciudadanos estadounidenses y uno residente permanente.
Hermanos al Rescate realizaba operaciones de asistencia humanitaria y localización de balseros en el estrecho de Florida, y una tercera aeronave pilotada por el fundador José Basulto logró escapar de la ofensiva militar.
Investigaciones internacionales concluyeron que el derribo sucedió en espacio aéreo internacional, aunque el gobierno cubano alegó violaciones territoriales y la existencia de órdenes permanentes bajo la gestión de Raúl Castro como ministro de Defensa.

