
El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ, por sus siglas en inglés) presentó este miércoles cargos contra Raúl Castro Ruz y otros cinco cubanos por el derribo de dos avionetas civiles de Hermanos al Rescate, ocurrido el 24 de febrero de 1996.
La acusación incluye a Lorenzo Alberto Pérez-Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas y Luis Raúl González-Pardo Rodríguez, señalados por su presunta participación en la operación militar ejecutada por la Fuerza Aérea Cubana.
El anuncio fue realizado en la Torre de la Libertad de Miami, un sitio emblemático para el exilio cubano. El secretario interino del DOJ, Todd Blanche, indicó que los acusados enfrentan cargos por conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses, destrucción de aeronaves y asesinato.
El ataque causó la muerte de Mario de la Peña, Armando Alejandre Jr., Carlos Costa y Pablo Morales. Tres eran ciudadanos estadounidenses y uno residente permanente en EEUU.

La organización Hermanos al Rescate realizaba vuelos de apoyo y localización de balseros cubanos en el estrecho de Florida, aunque el régimen cubano sostuvo durante años que sus operaciones violaban el espacio aéreo de la Isla.
A continuación, detalles de los pilotos acusados:
Lorenzo Alberto Pérez-Pérez
Nació en 1959 en Las Tunas y aparece como uno de los nombres centrales en la acusación. Según los datos disponibles, acumulaba experiencia como piloto militar con 74 misiones de combate y más de 1.000 horas de vuelo, incluidas unas 500 en aviones MiG-29.
Pérez-Pérez es señalado como el piloto que derribó dos avionetas desarmadas de Hermanos al Rescate. Ese ataque provocó la muerte de los cuatro voluntarios. Su nombre también aparece en registros de Represores Cubanos, donde figura clasificado como violento.

Emilio José Palacio Blanco
El teniente coronel Emilio José Palacio Blanco, conocido con el apodo de “El Narizón”, pilotó el MiG-23ML que escoltó al MiG-29 tripulado por los hermanos Lorenzo y Francisco Pérez Pérez, señalados como autores del derribo de dos avionetas civiles desarmadas de Hermanos al Rescate en aguas internacionales, según Represores Cubanos.

José Fidel Gual Barzaga
Piloto de la DAAFAR, formó parte de la segunda pareja de cazas MiG que despegó el 24 de febrero de 1996 desde la base aérea de San Antonio de los Baños. Su misión, según la información disponible en Represores Cubanos, era perseguir a la tercera avioneta de Hermanos al Rescate.
Esa aeronave estaba pilotada por José Basulto, fundador de la organización. También viajaban en ella activistas vinculados a la causa del exilio cubano. A diferencia de las otras dos avionetas, esta logró evadir el ataque y regresar a Florida.
Gual Barzaga habría integrado la tripulación de un MiG-23 UB biplaza junto a Raúl Simanca Cárdenas. De acuerdo con los datos aportados, los pilotos llegaron a tener la avioneta de Basulto en el colimador, pero no recibieron autorización final para derribarla porque se aproximaban al espacio aéreo territorial estadounidense.

Raúl Simanca Cárdenas
Aparece también como integrante de la segunda pareja de cazas que participó en la operación. Según los datos en Represores Cubanos, despegó desde San Antonio de los Baños junto a otros pilotos de la DAAFAR para interceptar a las aeronaves civiles.
Simanca Cárdenas habría estado en el MiG-23 UB 704 junto a José Fidel Gual Barzaga. Su participación se vincula específicamente con la persecución de la tercera avioneta de Hermanos al Rescate, la que logró escapar tras ocultarse entre las nubes.

Luis Raúl González-Pardo Rodríguez
Es uno de los nombres de mayor relevancia en esta acusación, no solo por su presunta participación en el operativo de 1996, sino porque se encuentra bajo custodia de las autoridades estadounidenses por un caso migratorio.
González-Pardo Rodríguez era teniente coronel de la DAAFAR y pilotaba un MiG-29A 911 durante la persecución de la tercera avioneta de Hermanos al Rescate. Esa aeronave estaba tripulada por José Basulto, Arnaldo Iglesias, Sylvia Iriondo y Andrés Iriondo.

El DOJ ya había informado que González-Pardo Rodríguez fue acusado de fraude y uso indebido de visas, permisos y otros documentos, además de hacer una declaración falsa a una agencia federal. Según la acusación migratoria, omitió o negó información sobre su servicio en la Fuerza Aérea y de Defensa Aérea Revolucionaria Cubana entre 1980 y 2009.
Las autoridades estadounidenses sostienen que declaró falsamente en un formulario I-485 que nunca había recibido entrenamiento militar, que no había participado en grupos que usaran armas y que nunca sirvió en una unidad militar o policial.
El DOJ indicó que, si era declarado culpable de todos esos cargos migratorios, enfrentaba una pena máxima de 15 años en prisión federal. Por encontrarse en EEUU, cabe la posibilidad de que pueda convertirse en un testigo contra el expresidente cubano.

