
Luis Raúl González Pardo, expiloto de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, participó en las operaciones de persecución y derribo de las avionetas de la organización Hermanos al Rescate en 1996. Este hecho fue uno de los eventos más polémicos en las relaciones entre Cuba y EEUU, y tras casi 30 años de impunidad por el crimen, ahora el militar reside en la Florida y el tema ha ganado notoriedad con la revelación de más pruebas.
Desde hace años, el gobierno de EEUU reveló una grabación interceptada de las conversaciones que mantuvieron los pilotos de combate del régimen castrista con la base de operaciones de San Antonio de los Baños durante la operación militar. Sin embargo, ahora se conoce que era González-Pardo quien estaba identificado con el código de radio “22” por lo cual se puede determinar cuál fue su comportamiento durante la terrorífica misión.
En el programa del periodista Juan Manuel Cao de América TeVé, se mostró cómo el piloto, ahora residente en EEUU, mantuvo constante comunicación con la base mientras perseguía la tercera avioneta, luego de que sus compañeros derribaran las dos primeras.
En las grabaciones, el piloto pierde y recupera visualmente el objetivo repetidamente, lo que llevó a la base a seguir dando instrucciones sobre la posición de los aviones. En un punto de la conversación, el aviador afirmó que iba a disminuir la velocidad para tratar de ubicarlas nuevamente, lo que algunos analistas interpretan como una intención de ajustar el vuelo para facilitar el disparo.
Las imágenes inéditas y los nuevos documentos aportados por el investigador Luis Domínguez refuerzan la tesis de que José Basulto, uno de los líderes de Hermanos al Rescate, logró escapar gracias a una maniobra evasiva en la que se ocultó entre las nubes y entró en espacio aéreo internacional.
Las fotos muestran a los pilotos involucrados, como González-Pardo y los hermanos Pérez, recibiendo honores por su participación en el derribo de las avionetas. Estos honores fueron otorgados por el propio dictador Fidel Castro, a pesar de la condena internacional al ataque contra las aeronaves civiles desarmadas.
Meses después del derribo, Raúl Castro Ruz confirmó en una reunión del Partido Comunista de que la orden de derribar las avionetas había sido emitida con antelación, lo que subraya la premeditación del ataque. Años después, en 1998, Fidel Castro asumió públicamente la responsabilidad del incidente ante medios internacionales.
Pese a las investigaciones llevadas a cabo por Estados Unidos, hasta el día de hoy, ninguno de los responsables ha sido juzgado por el derribo. Ahora, con las nuevas pruebas aportadas por Domínguez y otros periodistas, se hace un llamado a la justicia, aprovechando que uno de los implicados vive en la Florida luego de llegar en abril pasado con un parole humanitario.


una pregunta y la familia de lkos que derribaron donde estan que no dicen nada
Manden al HP para Cuba
Gracias Juan Manuel Cao. Por favor denle credito al influencer Darwind que fue quien destapo la caja de Pandora.