
Más de 56.000 cubanos continúan a la espera de su residencia permanente en Estados Unidos, tras haber ingresado al país bajo el programa de parole humanitario. Este programa, que también incluye a migrantes de Venezuela, Nicaragua y Haití, permitió la entrada de casi 110.000 cubanos desde enero de 2023.
Sin embargo, la mayoría aún no ha recibido su ajuste de estatus y, por lo tanto, no han obtenido su Green Card, quedando en un limbo migratorio.
El periodista Daniel Benítez presentó cifras oficiales del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Por ejemplo, de las 109.838 personas que entraron bajo el parole humanitario, 70.749 han solicitado el ajuste de estatus.
De estos, solo 14.173 han sido aprobados hasta la fecha. La gran mayoría, 56.495 personas, sigue esperando el resultado de su solicitud, un proceso que ha experimentado múltiples retrasos debido a las pausas en el procesamiento de los casos.
A pesar de que los datos muestran que el tiempo promedio para procesar una solicitud de ajuste de estatus es de alrededor de cinco meses, muchas personas aún no han visto avances en sus casos.
Esto se debe, en parte, a las demoras causadas por la congestión en el sistema migratorio, que ha afectado la eficiencia en la tramitación de solicitudes. Aunque los solicitantes han seguido los procedimientos establecidos, la falta de recursos y la sobrecarga del sistema han generado un retraso significativo, especialmente para los cubanos.
Un dato interesante es que, de las 109.838 personas que llegaron con parole, más de 38.000 no han realizado ninguna solicitud de ajuste de estatus ni de asilo. Esto ha generado preocupación, ya que el plazo para solicitar la residencia está por expirar. En el caso del asilo, es indispensable presentarlo dentro de los seis meses posteriores al arribo a EEUU y para la Ley de Ajuste Cubano se puede iniciar al año y un día de residencia en territorio estadounidense.
Los datos entre los que han solicitado el permiso de trabajo sí son mucho más masivos. Las cifras oficiales indican que un total de 108.854 personas han aplicado, lo cual significa un elevadísimo 99%. El dato indica que todos los cubanos migrantes bajo el parole quieren aportar a la sociedad y no ser una carga para el gobierno federal ni para sus patrocinadores.
Los cubanos que llegaron bajo este programa están siendo objeto de atención por parte del gobierno de Estados Unidos, que busca gestionar la situación de manera eficiente y evitar la sobrecarga del sistema judicial de inmigración.
De acuerdo con las estrategias de la administración actual, se prevé que aquellos que aún no hayan completado su proceso de ajuste de estatus puedan enfrentar procedimientos de deportación acelerada en los próximos meses.
El gobierno ha señalado que la capacidad para iniciar procesos de deportación será fundamental para gestionar el creciente número de migrantes en situación irregular. Esto pone en riesgo a aquellos que, tras ingresar con parole, no han podido completar su proceso de ajuste a tiempo, lo que podría llevarlos a enfrentar la deportación antes de alcanzar los dos años de permanencia en Estados Unidos.
Los datos de la administración estadounidense reflejan que más de 300.000 migrantes, incluidos los cubanos, tienen algún tipo de estatus legal para permanecer en Estados Unidos, ya sea bajo el parole humanitario, el ajuste de estatus, o el TPS (Estatus de Protección Temporal).

