
El dólar volvió a marcar un nuevo récord en su precio en el mercado informal cubano, pasando ahora a costar más de 700 pesos cubanos (CUP) por unidad, más del doble de lo que registraba a inicios de año.
A través de redes sociales, cubanos ofrecen sus dólares en el mercado informal, con ofertas muy poco tentadoras ante lo elevado de sus precios, siendo la única alternativa que muchos tienen para hacerse con dólares en efectivo.
En grupos de compraventa y cambio de divisas se tienen ofertas que rondan los 700 CUP, desde 680 pesos, que ya parece excesivo, y llegando incluso hasta los 710 CUP por dólar.
La nueva cifra amplía aún más la distancia entre el valor oficial y el precio real que enfrentan los ciudadanos que necesitan acceder a moneda extranjera dentro de la Isla.
La subida golpea especialmente a quienes no reciben remesas o ayuda económica desde el exterior. Para una parte importante de la población, el mercado informal continúa siendo prácticamente la única vía para conseguir dólares, debido a las limitaciones existentes en los canales estatales de cambio.
Aunque el Estado mantiene tasas oficiales muy inferiores, numerosos cubanos señalan desde hace años dificultades para comprar divisas en bancos y casas de cambio estatales. La disponibilidad suele ser limitada y el acceso al efectivo es reducido, lo que obliga a muchos ciudadanos a recurrir a vendedores particulares y grupos de intercambio.
La diferencia entre ambas cifras se ha vuelto cada vez más amplia. El valor oficial del dólar dentro de Cuba es de apenas 24 CUP, sin embargo, el precio que termina dominando las operaciones cotidianas es el que fija la oferta y la demanda fuera de los canales gubernamentales.
La distancia entre los 24 pesos oficiales y los 700 CUP observados ahora refleja una brecha de más de 29 veces, en donde los vendedores se saben la única alternativa de sus compatriotas, ante la falta de canales oficiales para conseguir la moneda al precio “oficial”.
Lo único que le queda a los cubanos en la Isla es ceder a las tarifas, en un país donde la tasa de cambio real se ha vuelto la que dicta la informalidad. La situación adquiere otra dimensión por la forma en que funciona actualmente el comercio en la Isla.
El régimen insiste en destinar la mayoría de sus recursos a las tiendas que operan con Moneda Libremente Convertible (MLC), vendiendo en dólares lo poco de alimentos y productos que hay en la Isla.
Mientras tanto, numerosas tiendas que venden productos en pesos cubanos presentan problemas de abastecimiento y largos períodos con escasa disponibilidad de alimentos y artículos básicos.
Eso obliga a muchas familias a buscar dólares para acceder a una parte de los productos que permanecen disponibles en el mercado estatal o privado, e incluso en servicios que deberían ser básicos, como el gas licuado.
En la práctica, la necesidad de conseguir divisas ya no depende únicamente de viajes o ahorros, sino también de compras relacionadas con alimentación, higiene o bienes esenciales.
El comportamiento del dólar durante este año muestra además una tendencia sostenida de crecimiento. Al cierre de 2025, la moneda estadounidense rondaba los 280 CUP y ya entonces generaba preocupación.
Poco después alcanzó la barrera de los 300 pesos, más adelante llegaron los niveles de 400, luego 500 y después 600 CUP. Cada nuevo escalón parecía marcar un límite difícil de superar, pero las cotizaciones continuaron avanzando, hasta haber superado una nueva barrera que los cubanos deberán franquear si quieren acceder a los pocos recursos que les brindan las tiendas de la Isla.