
Aleida Guevara, hija de Ernesto “Che” Guevara, llegó esta semana a Bruselas para participar en el encuentro “Cuba Sí, Bloqueo No”, organizado por el grupo The Left en el Parlamento Europeo.
La médica y activista cubana participa en el evento para defender el sistema político de la Isla y denunciar las sanciones de Estados Unidos, mientras millones de cubanos enfrentan apagones, escasez de alimentos, falta de agua y una prolongada crisis económica.
La presencia de Guevara en Bélgica ocurre en un momento especialmente crítico para la población. Durante septiembre, Cuba sufrió otro colapso nacional de su sistema eléctrico y los apagones han llegado a superar las 24 y 30 horas en diferentes zonas. A esto se suman problemas de abastecimiento, transporte y acceso a productos básicos.
Aleida Guevara lleva a Bruselas la defensa del gobierno cubano
El encuentro comenzó este miércoles 30 de septiembre y continuará el jueves 1 de octubre en la sede del Parlamento Europeo en Bruselas. Según el programa oficial, Guevara participa junto con eurodiputados de The Left, políticos, académicos y representantes de organizaciones solidarias con La Habana.
Los organizadores presentan la conferencia como un espacio para analizar las consecuencias políticas, económicas y humanitarias de las sanciones estadounidenses contra Cuba. El programa incluye intervenciones sobre salud, economía y cooperación internacional, además de llamados a eliminar las restricciones impuestas desde Washington.
El discurso contrasta con el panorama que viven numerosos cubanos dentro de la Isla. Reuters informó este miércoles que alrededor de 3,5 millones de personas enfrentan problemas de acceso al agua y que los prolongados cortes eléctricos afectan el bombeo, la refrigeración de alimentos y el funcionamiento de centros sanitarios.
La crisis cubana vuelve a quedar fuera del relato oficial
La economía tampoco muestra señales inmediatas de recuperación para los hogares. Los precios oficiales aumentaron más de 25% entre enero y agosto de 2026 frente al mismo período del año anterior, mientras continúan las dificultades para adquirir alimentos, combustible y medicinas. La depreciación del peso y los bajos salarios agravan la pérdida de poder adquisitivo.
En ese contexto, también han vuelto a circular declaraciones anteriores de Aleida Guevara contra el trabajo por cuenta propia, sector al que llegó a describir como “un pequeño cáncer dentro de nuestra sociedad”. La frase provocó cuestionamientos porque el sector privado se ha convertido en una fuente relevante de bienes, servicios y empleo ante las limitaciones del aparato estatal.
El gobierno cubano atribuye una parte sustancial de la crisis al embargo y a las restricciones estadounidenses, una explicación que también ocupa el centro del encuentro de Bruselas. Economistas y críticos del sistema, sin embargo, señalan además problemas estructurales internos, baja productividad, falta de inversión y décadas de centralización económica. Reuters ha documentado que La Habana comenzó este año nuevas reformas orientadas a ampliar determinados mecanismos de mercado.
Parlamento Europeo había condenado la represión en Cuba
La visita ocurre apenas dos semanas después de que el Parlamento Europeo aprobara, el 17 de septiembre, una resolución sobre los presos políticos en Cuba. El texto recibió 374 votos a favor, 198 en contra y 19 abstenciones, y reclamó la liberación inmediata de Félix Navarro, Saylí Navarro y los demás presos políticos. También denunció detenciones arbitrarias, vigilancia, hostigamiento y otras violaciones de derechos humanos atribuidas a las autoridades cubanas. Cerró su intervención ante el Parlamento cantando, después de dedicar su discurso a defender al régimen cubano y evitar los señalamientos sobre la crisis que atraviesa la Isla
La presencia de Aleida Guevara en Bruselas coloca así nuevamente el debate cubano dentro de las instituciones europeas. Mientras sus anfitriones concentran el encuentro en las sanciones de Estados Unidos y la soberanía de Cuba, la situación dentro de la Isla continúa marcada por cortes eléctricos, escasez, problemas sanitarios y cuestionamientos internacionales sobre derechos humanos.