
Un cubano identificado como David Diosdali Cepeda se encuentra desaparecido en México desde el pasado 6 de agosto. Su familia aseguró que él subió al temido “tren de la muerte”, que atraviesa gran parte del territorio azteca y ha servido de medio de transporte para los indocumentados que desean llegar a Estados Unidos.
Según datos compartidos al periodista Javier Díaz de Univisión, el migrante de 39 años comenzó su travesía desde República Dominicana hasta México, pero tras subirse al ferrocarril, también conocido como “La Bestia”, no se ha vuelto a tener noticias suyas.
El cubano de 39 años viajaba junto a otras personas procedentes de la Isla, de las que tampoco trascienden noticias. El caso de Diosdali Cepeda se desarrolla en el contexto del constante éxodo de cubanos que buscan una vida mejor fuera de su país natal.
Según informes de la prensa mexicana, en las últimas semanas, miles de personas oriundas de la Mayor de las Antillas han llegado a Tapachula, y se han quedado varados allí, esperando continuar su viaje hacia EEUU.
Luis García Villagrán, director del Centro de Dignificación Humana, señaló que más de 20 mil migrantes cubanos se encuentran en Tapachula, esperando realizar trámites con la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), el Instituto Nacional de Migración (INM) o CBP ONE.
Esta situación recuerda a la oleada de cubanos que llegó a la ciudad en 2017 debido a cambios en las políticas migratorias estadounidense, cuando el programa “Pies Secos, Pies Mojados”.
¿Por qué le dicen “La Bestia” a un tren de carga en México?
El término “La Bestia” se utiliza para referirse a un tren de carga que atraviesa México y que ha sido ampliamente utilizado por migrantes, en su mayoría centroamericanos y de otras nacionalidades como cubanos, quienes tienen el interés de arribar a EEUU en búsqueda del asilo.
El nombre se origina debido a las condiciones extremadamente difíciles y peligrosas que los indocumentados enfrentan al abordar este tren. Por ejemplo, este medio de transporte no se detiene tras iniciar su marcha, esto significa que los migrantes deben realizar maniobras arriesgadas para subirse o bajarse en movimiento.

Los migrantes a menudo enfrentan condiciones extremadamente difíciles, como falta de comida, agua, refugio y atención médica. Además, están expuestos a temperaturas extremas y a la violencia de grupos criminales que a veces asaltan y extorsionan.
A pesar de los riesgos, algunos eligen este camino como una de las opciones disponibles para buscar oportunidades económicas y escapar de situaciones difíciles en sus países de origen.

