
El Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR) convocó a los jóvenes varones nacidos en 2010 a formalizar su inscripción en el Registro Militar, un proceso que, según el texto publicado en el oficialista Granma, busca demostrar la “voluntad de prepararse militarmente para la defensa de la patria”.
Sin embargo, esta afirmación ha generado una amplia polémica, ya que muchos consideran que el uso de términos como “voluntad” en este contexto es una manipulación del lenguaje para disfrazar una obligación impuesta por el Estado comunista.
Aunque el comunicado intenta presentar la inscripción como un acto voluntario, la realidad es que el registro es forzoso y está respaldado por un marco legal que establece sanciones, como multas o años de cárcel, para aquellos que no cumplan con la petición.
La inscripción es solo el primer paso hacia el Servicio Militar Obligatorio, que, según el comunicado oficial, está diseñado para garantizar la defensa del país, pero se encuentra señalado por numerosas críticas debido a las negligencias de las autoridades en las unidades militares.
A lo largo de los años, han surgido denuncias sobre muertes en el servicio, y la falta de transparencia. El impacto psicológico y social ha sido devastador para muchos jóvenes y sus padres, que a menudo ven esta obligación como una amenaza a las oportunidades de futuro de sus hijos.
Sin embargo, el comunicado de Granma omite estas realidades, centrándose exclusivamente en los aspectos positivos de la “defensa de la Patria” y minimizando los riesgos que implica el servicio.
Revelan detalles sobre la muerte de un joven cubano en el servicio militar
Hace unos días, el periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada compartió nuevos detalles sobre la trágica muerte del joven enfermero Eldis Leyva Nieves, de 19 años, quien falleció mientras cumplía con el Servicio Militar Activo en Cuba.
El incidente ocurrió el 18 de diciembre en la provincia de Guantánamo, durante un ejercicio de tiro en la Unidad Militar 2431 de la Brigada de la Frontera. Según el informe, un cohete detonó en el aire, lanzando fragmentos que impactaron a varios soldados presentes, entre ellos Eldis.
A pesar de los esfuerzos médicos, el joven murió en el Hospital General Docente Dr. Agostinho Neto, apenas cuatro horas después del accidente. Otro miembro del contingente, el capitán Eduardo Maturel García, resultó herido, aunque su condición fue reportada como menos grave.
El joven era oriundo de Ocujal del Turquino, en el municipio Guamá, en la provincia de Santiago de Cuba. Su madre, Yuselis, ha trabajado durante años como profesora, y su padre, Erdys Leyva Isasc, reside en Venezuela, y tuvo que realizar un viaje inesperado a la Isla para despedirse de su hijo.

