
El verano acabó hace algunas semanas, también finalizó todo el mes de septiembre y ya va avanzando el último trimestre del año.
Sin embargo, las justificaciones para la crisis energética de Cuba son las mismas que a inicios de 2025, incluso el discurso oficial es similar al del 2020 cuando se alegó una situación coyuntural.
En una entrevista transmitida por la televisión nacional la noche del pasado viernes, el ministro de Energía y Minas (MINEM), Vicente de la O Levy, admitió que durante la semana que finalizó las afectaciones superaron los pronósticos y que “estuvimos a riesgo de que el sistema se cayera nuevamente”.
La solución fue apagar rápidamente una mayor cantidad de circuitos para que la carga no arrastrara a la desconexión a las pocas unidades de generación que siguen en línea. Los déficits están alrededor de los 1.900 MW, casi un 60% de la demanda de energía durante los horarios pico.
De la O Levy explicó que tres plantas de generación salieron del sistema simultáneamente, lo que provocó la pérdida instantánea de más de 270 MW, mientras el país ya enfrentaba una baja disponibilidad de energía. “Se actuó de forma inmediata y rigurosa para mantener la estabilidad, pero fue una noche muy tensa”, detalló el ministro sobre el incidente ocurrido cerca de las 10:30 de la noche del pasado jueves.
El SEN sigue “muy débil” y opera en un equilibrio precario. Las condiciones actuales de las termoeléctricas, el agotamiento de combustibles y las continuas averías no van a mejorar en las próximas semanas.
Asimismo, reconoció que la crisis se agrava por la escasez de combustible, que provenía de una distribución deficiente desde la semana anterior, lo que paralizó más de 600 MW de generación distribuida. Este déficit impactó no solo al sistema eléctrico, sino también a otros sectores clave como los servicentros y terminales de ómnibus.
Para mitigar la crisis, se logró localizar una nueva partida de combustible que comenzó a distribuirse en La Habana, Matanzas y Santiago de Cuba. Sin embargo, De la O Levy advirtió que la cantidad disponible es limitada: “El combustible no alcanza para todo el mes de octubre; tenemos para pocos días, y en ese tiempo debemos encontrar una solución que garantice continuidad”, señaló.
También se refirió a que ninguna de las unidades en la Central Termoeléctrica Renté está disponible, debido a la falla de un transformador común a los bloques 5 y 6. En la CTE Diez de Octubre, en Nuevitas, se reportaron problemas en los sistemas de conducción de agua externa, que mantenían parcialmente fuera de servicio la planta. Estas incidencias, sumadas a los mantenimientos en Santa Cruz del Norte y Cienfuegos, han reducido significativamente la capacidad térmica nacional. El ministro evitó profundizar en las numerosas fallas y accidentes que golpean a diario el SEN.
Apagones más intensos llegan a La Habana
Con el objetivo de mejorar la situación en la capital, el ministerio ha diseñado un esquema de rotación más preciso para La Habana, con bloques de cuatro horas de interrupción alternada a partir de las 10:00 de la mañana.
De la O Levy destacó que se busca cumplir de manera estricta con la programación de apagones, ya que el incumplimiento de los horarios había generado “frustración” en la población. “El apagón molesta, pero si se cumple la rotación y las personas saben cuándo se va y cuándo regresa la corriente, se atenúa el malestar”, expresó el ministro.

