
El Ministerio del Transporte de Cuba anunció este viernes 15 de mayo de 2026 nuevas medidas aprobadas por el Consejo de Ministros para enfrentar el desabastecimiento agudo de combustible que afecta al país y golpea servicios esenciales como el transporte público, las cargas básicas, los traslados médicos y las conexiones interprovinciales.
Según la versión oficial, la crisis responde al embargo de Estados Unidos y a medidas coercitivas, aunque el anuncio confirma la gravedad del deterioro operativo del sector.
El ministro Eduardo Rodríguez Dávila explicó en conferencia de prensa que, desde inicios de año, los principales operadores del transporte tuvieron que aplicar ajustes en servicios públicos que ya estaban afectados.
La falta de combustibles y lubricantes, reconocida por las propias autoridades, impacta directamente en la vida cotidiana de la población.
Entre las medidas generales se incluye la prioridad a las transportaciones de cargas consideradas vitales para el país. En esa lista figuran combustibles, alimentos, medicamentos, exportaciones, materias primas y otros insumos necesarios para sostener actividades básicas de la economía.
El Ministerio del Transporte indicó que los recursos disponibles se concentrarán en las necesidades sociales más urgentes. La decisión implica nuevos recortes y reordenamientos en un sistema que ya opera con limitaciones, en medio de la crisis energética y el deterioro de la infraestructura nacional.
Rodríguez Dávila señaló que el organismo buscará consolidar su independencia financiera y avanzar en la transformación de la matriz energética del transporte. También mencionó el uso de la ciencia y la innovación como herramientas para enfrentar la situación, aunque sin detallar plazos concretos para una recuperación visible.
En el transporte de pasajeros, las autoridades anunciaron una atención diferenciada a los traslados vinculados con la salud, la educación y otros sectores vitales. Se mantendrán los servicios interprovinciales de Medibus para pacientes que deben acudir a instalaciones sanitarias, en coordinación con el Ministerio de Salud Pública.
También continuarán los traslados de pacientes hemodializados y otros servicios priorizados del sistema de salud. Como parte de esas acciones, el gobierno informó que se acelera la puesta en servicio de 200 autos eléctricos destinados a cubrir necesidades médicas.
En cuanto al transporte interprovincial, se realizan coordinaciones para respaldar los viajes ya vendidos. Para las salidas que aún no han sido comercializadas, se aplicarán nuevas medidas. Ómnibus Nacionales mantendrá las capacidades vendidas, pero desde el 18 de junio ajustará las rutas programadas a tres salidas semanales entre La Habana y las cabeceras provinciales.
El servicio marítimo entre Nueva Gerona y Batabanó conservará su frecuencia actual de dos viajes semanales hasta el 16 de junio. A partir del 20 de junio, la operación quedará reducida a una salida semanal los sábados, una medida que puede agravar la movilidad de residentes y viajeros hacia la Isla de la Juventud.
En el plano internacional, el ministerio aseguró que la prioridad será garantizar la seguridad de las operaciones en los aeropuertos, cumplir los requerimientos de las aerolíneas que siguen volando a Cuba y mantener la navegación en el espacio aéreo nacional.
El gobierno afirmó que trabaja en la búsqueda de proveedores alternativos de combustibles, con recursos de los operadores y del Fondo para el Desarrollo del Transporte Público en divisas.
Sin embargo, el paquete de medidas evidencia que el país entra en una nueva fase de restricciones, con servicios reducidos y prioridades limitadas a lo imprescindible.