
El Ministerio del Interior (Minint) desmintió un supuesto toque de queda programado para el próximo 1 de junio a través de una falsa nota oficial con el número 28/2026, atribuida a esta dependencia.
La información viral aseguraba que habría restricciones nocturnas, multas de hasta 8.000 CUP y una prórroga de las medidas hasta agosto, pero esos datos no han sido confirmados por ningún canal oficial.
De acuerdo con las advertencias difundidas para frenar el rumor, el Minint no emitió ninguna nota oficial relacionada con un toque de queda nacional. Tampoco existen disposiciones públicas que establezcan sanciones económicas por circular en horario nocturno ni medidas extraordinarias de confinamiento a partir del primer día de junio.
Las autoridades y perfiles oficiales recomendaron verificar cualquier información sensible en fuentes institucionales, como la Presidencia, el Ministerio del Interior y medios estatales.
El mensaje falso generó preocupación en medio de un ambiente social particularmente sensible. Cuba atraviesa una nueva escalada de apagones prolongados, con cortes eléctricos que afectan durante horas a buena parte del país y que han provocado protestas nocturnas en distintos puntos.
Uno de los episodios más recientes ocurrió en La Habana, donde vecinos salieron a la calle durante la noche para golpear cazuelas, reclamar electricidad y expresar su rechazo al régimen.
En la zona de Monte y Carmen, decenas de residentes se concentraron alrededor de un incendio de basura acumulada en la vía pública, una imagen que resume el deterioro de los servicios básicos en la Isla.

Videos y fotografías difundidos en redes sociales muestran a personas golpeando calderos y objetos metálicos como forma de protesta. Según denuncias de usuarios, algunos manifestantes gritaron “Libertad” mientras reclamaban por los apagones, la escasez de alimentos, la falta de agua, la acumulación de basura y la ausencia de respuestas eficaces por parte de las autoridades.
Otra imagen ampliamente comentada fue la de un cubano subido a una azotea agitando una bandera de Estados Unidos. El gesto fue interpretado por varios usuarios como una señal de auxilio ante la crisis nacional y como una muestra del desgaste político que enfrenta el gobierno cubano, incapaz de garantizar servicios esenciales a la población.
La protesta se produce en medio de un severo deterioro del sistema eléctrico nacional. La Unión Eléctrica informó este 25 de mayo que la disponibilidad era de solo 1.133 megavatios, frente a una demanda calculada de 3.250 MW para el horario pico.
Según el reporte, el déficit previsto alcanzaba los 2.117 MW, mientras que la afectación estimada llegaba a 2.147 MW. Esa cifra representa cerca de dos tercios de la demanda máxima del país, un reflejo de la magnitud del colapso energético que golpea a la población cubana.

