
La crisis energética en Cuba ha alcanzado niveles críticos con un déficit de generación eléctrica que provoca apagones prolongados en todo el país. Vicente de la O Levy, ministro de Energía y Minas, informó que la situación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) es “difícil y tensa”, principalmente debido a la escasez de combustible y el estado deteriorado de las plantas termoeléctricas.
Este 1 de noviembre de 2024, la Unión Eléctrica (UNE) reporta que en el día de ayer hubo afectaciones por falta de generación durante las 24 horas, especialmente en el horario pico de las 19:20 horas, cuando la demanda superó en 1.488 MW la capacidad de suministro. De acuerdo con el ministro, el déficit actual de capacidad en el SEN afecta a toda la Isla, pero es particularmente complejo en el centro oriente del país donde han fallado grandes centrales termoeléctricas como Felton en Holguín, Renté en Santiago de Cuba y la Carlos Manuel de Céspedes en Cienfuegos.
Además, 72 centrales de generación distribuida están fuera de servicio por falta de combustible, junto con la patana de Santiago de Cuba. Esto añade otros 453 MW a la crisis de generación. El pronóstico para el horario pico del viernes es la desconexión de 1.525 MW, lo que significa que casi la mitad de la Isla estará en apagón.
Según la justificación del ministro, tanto la falta de combustible como las piezas de repuesto para reparar las termoeléctricas es culpa del “bloqueo de EEUU” que impide al gobierno castrista abastecerse del mercado estadounidense.
Vicente de la O Levy miente al no explicar al pueblo cubano que fue el propio régimen castrista quien rechazó un acuerdo con Rusia para construir unidades nuevas de generación en el Mariel. Vladímir Putin había ofrecido en 2015 un crédito de 1.200 millones de dólares para que empresas rusas ejecutarán la construcción de dos unidades termoeléctricas. La única condición del líder ruso fue que el gobierno debía pagar un adelanto del 10% del préstamo. Cuba nunca pagó los 120 millones, por lo cual el proyecto nunca inició.
Los ciudadanos han experimentado interrupciones continuas que alcanzan hasta 20 horas diarias en algunas provincias. El ministro espera una reducción de las afectaciones en el fin de semana, cuando se prevé que la demanda disminuya. Sin embargo, advierte que el SEN seguirá siendo inestable debido a las condiciones técnicas de las plantas y la falta de acceso al mercado de combustibles, limitación que el ministro atribuye al embargo de EEUU.