
El empresario Isak Andic, fundador de la cadena de moda española Mango, falleció este sábado, 14 de diciembre de 2024, tras sufrir un accidente mientras realizaba senderismo cerca de Barcelona.
El anuncio fue realizado por la propia compañía en un comunicado difundido por su CEO, Toni Ruiz, quien destacó la huella imborrable que Andic dejó en la empresa y en la industria de la moda.
Según fuentes cercanas, el empresario de 71 años estaba acompañado de su esposa y su hijo al momento del accidente. Durante el recorrido por un sendero montañoso, Andic resbaló y cayó desde una gran altura, confirmaron medios españoles. La familia del magnate no ha emitido declaraciones hasta el momento.
Fundada en 1984 en Barcelona, Mango se consolidó como una de las marcas más influyentes de Europa bajo el liderazgo de Andic, un visionario de origen turco que emigró a España en su juventud. Su primera tienda, ubicada en el Paseo de Gracia, marcó el inicio de un imperio global con presencia en más de 120 mercados, cerca de 2.800 tiendas y 15.500 empleados en todo el mundo.
Andic poseía el 95% de la empresa y ocupaba el quinto puesto en la lista de los 100 españoles más ricos, según Forbes España. Su fortuna se estimaba en 4.500 millones de euros, un incremento notable respecto al año anterior.
El comunicado de Mango destaca el legado de su fundador como un líder inspirador y estratega visionario. “Nos corresponde velar para que Mango siga siendo el proyecto que Isak ambicionaba y del que se sentiría orgulloso”, expresó Ruiz, reiterando el compromiso de la empresa con los valores que Andic inculcó durante cuatro décadas.
La noticia ha causado conmoción en el mundo empresarial y de la moda, donde Andic era reconocido no solo por su éxito económico, sino también por su capacidad para reinventar el sector del retail. En Latinoamérica, Mango tiene una fuerte presencia con más de 200 tiendas, lo que refleja el impacto global del modelo de negocio desarrollado por Andic.
Aunque los detalles del accidente no han sido completamente revelados, su muerte pone fin a una carrera marcada por la innovación, la expansión internacional y el liderazgo en una de las industrias más competitivas del mundo.
Con esta pérdida, el futuro de Mango será guiado por su equipo directivo, quienes han prometido honrar su legado continuando con la visión y los objetivos trazados por su fundador.

