
Pablo Vega, conocido como Pablito, un jubilado cubano de 62 años, falleció como consecuencia de un brutal asalto a las afueras de un banco en la ciudad de Cárdenas, según una denuncia pública realizada por Kiryat Poey y que ha generado una gran indignación en las redes sociales.
Vega, quien había perdido la vista debido a la diabetes, acudió en horas muy tempranas de la mañana para retirar el dinero en efectivo de su tarjeta de jubilación. Su pensión era de solo 2.800 pesos cubanos (CUP), pero debido a la crisis de efectivo que afecta a la economía nacional, los cajeros automáticos tienen pocos billetes y se agotan muy rápido.
El hombre se levantó a las 4:00 a.m. de la madrugada para hacer fila en el banco. Sin embargo, unos jóvenes delincuentes lo vieron en situación vulnerable (una persona ciega) y le arrebataron el poco dinero que llevaba, golpeándolo brutalmente en el proceso.
A pesar de las lesiones, Pablito logró regresar a su casa. Sus familiares lo atendieron, pero terminó falleciendo debido a los traumatismos que le ocasionaron los criminales durante el asalto.
El caso ha generado una gran indignación en las redes sociales, donde muchos cubanos han expresado su repudio hacia la violencia que sufren los ancianos en la Isla. “¿En qué momento dejamos de respetar a quienes tanto trabajaron y dieron por esta sociedad?”, comentó un cubano en Facebook.
Muchos expresaron su pesar y su indignación ante la falta de respeto hacia los ancianos, como Rosa González, quien aseguró que “la mayoría de la juventud está vuelta basura y no sirve ni para reciclar”. También, Teresa Trujillo y Miriam Niurka Cardoso González lamentaron la indiferencia ante los atropellos que sufren los ancianos, especialmente en los bancos, un lugar de sufrimiento constante para los cubanos.
En la misma línea, Kenia Pedroso Hernández denunció la creciente violencia y la incapacidad del gobierno y las autoridades para contener este problema. “Ya esto se le fue de las manos al gobierno y a las autoridades, la violencia está a la orden del día”, señaló, destacando la sensación de inseguridad que viven los cubanos en su día a día.
El dolor no termina con la muerte de Pablito. La familia de la víctima denunció también la negligencia en el manejo del cuerpo de Pablo. Según Kiryat Poey, el cuerpo de Pablito permaneció en su casa durante más de cinco horas después de su fallecimiento, ya que las autoridades no pudieron recogerlo a tiempo debido a la falta de transporte.
Hasta el momento no hay un pronunciamiento oficial ni del Ministerio del Interior (Minint) ni de las autoridades locales.
Primero el deambulante que le perdieron fuego y lo mataron y ahora un anciano ciego. Que está pasando en Cardenas???