
La tasa de fallecimientos en centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) se ha más que duplicado desde enero de 2025, cuando se registró un cambio de administración, según un análisis publicado por Reuters.
El informe registra 50 muertes bajo custodia migratoria y apunta a fallas de supervisión, atención médica y transparencia en instalaciones con una población detenida en aumento.
De acuerdo con datos del Deportation Data Project, obtenidos mediante registros públicos y procesados por el Vera Institute of Justice, entre 2009 y 2024 se registraba una muerte por cada 3.848 personas detenidas. Desde el inicio del segundo mandato de Donald J. Trump, la proporción pasó a una por cada 1.630 migrantes bajo custodia.
El reporte indica que 21 de los 50 fallecidos fueron encontrados sin vida o sin responder antes de recibir asistencia médica. Otros 10 casos fueron suicidios, mientras que 16 se atribuyeron a infartos u otros problemas cardiovasculares.
Expertos alertan por fallas médicas y falta de supervisión
Jay Bas, médico de la Universidad de California en San Francisco e investigador de muertes en centros de ICE, calificó los suicidios y los casos de detenidos hallados sin respuesta como “particularmente alarmantes”.
Según el especialista, esos episodios pueden reflejar deficiencias en la vigilancia física y en la atención de salud mental.
Tres expertos que revisaron informes de ICE y autopsias expresaron inquietud por el alza en la mortalidad. También advirtieron que no todas las muertes prueban negligencia o maltrato. Sin embargo, señalaron que los reportes difundidos durante la administración Trump ofrecen pocos detalles, lo que limita el análisis sobre las causas del incremento.
La presión sobre el sistema creció junto con la cantidad de detenidos. La población bajo custodia pasó de unas 40.000 personas al inicio del mandato a cerca de 57.000 a comienzos de junio de 2026. Varias instalaciones operan por encima de su capacidad.
Para responder a ese volumen, el gobierno reconvirtió 24 almacenes comerciales vacíos en centros de detención, una decisión cuestionada por organizaciones civiles y defensores de migrantes.
El uso de la fuerza también aumentó. En 2025 se reportaron 780 incidentes, un 37% más que en 2024, con 1.330 personas afectadas.
Un cubano entre los casos más graves
El caso del cubano Geraldo Lunas Campos, de 55 años, figura entre los más sensibles. Murió el 3 de enero en el centro Camp East Montana, en Texas. El médico forense determinó que la causa fue homicidio por asfixia, una conclusión que contradijo la versión inicial de ICE.
Ese fallecimiento derivó en una investigación del FBI y en una demanda colectiva de la ACLU, que menciona al menos tres muertes ocurridas en 44 días dentro de la misma instalación.
Los datos coinciden con un estudio publicado en abril en JAMA, que examinó 272 muertes bajo custodia de ICE desde el año fiscal 2004 hasta el 19 de enero de 2026. El informe documentó un salto de 13 muertes por cada 100.000 detenidos en 2023 a 88,9 en el año fiscal 2026, la cifra más alta en 22 años.
La controversia también golpeó a la cúpula de ICE, con Todd Lyons, entonces director interino de la agencia, renunciando a su puesto el 17 de abril.
El 5 de junio, ICE informó que dejará de reportar muertes de personas liberadas recientemente de su custodia. Con esa decisión eliminó la obligación, vigente desde la administración Biden, de investigar y notificar fallecimientos ocurridos hasta 30 días después de la liberación.