
La furia del huracán Melissa, ahora de categoría 5, ha dejado impresionantes imágenes captadas desde un avión cazahuracanes de la NOAA. Ese mismo centro del meteoro pudiera, en el peor de los escenarios, impactar la ciudad de Santiago de Cuba, la segunda más poblada de la Isla. Si así sucede, se esperan daños catastróficos debido a los efectos del viento, la lluvia y las inundaciones costeras.
El piloto Jeremy DeHart, de la misión Teal 74, publicó en X la sorprendente magnitud del ojo del ciclón, visible con claridad desde la cuenca atlántica. A medida que el huracán avanza lentamente hacia el oeste-noroeste, se espera que toque Cuba, con la región sureste del país en alerta máxima.
From a crewmember on yesterday’s Teal 74 mission into now-Category 5 Hurricane #Melissa. As clear of an eye as you will see in the Atlantic basin. pic.twitter.com/5tktvvrIR1
— Jeremy DeHart (@JeremyDeHartWX) October 27, 2025
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos cuenta con aviones especializados como el Lockheed WP-3D Orion y el G-IV Gulfstream para monitorear huracanes de alta categoría. Estos aviones están diseñados con una construcción robusta para soportar las extremas condiciones dentro de un huracán de categoría 5.
Gracias a una estructura reforzada, estos aparatos resisten vientos de más de 250 km/h, turbulencias severas y otras presiones extremas. Aunque no vuelan directamente en el ojo, los cazahuracanes atraviesan las violentas paredes del huracán, donde los vientos son aún más intensos.
A thread of videos from today’s flight into Hurricane Melissa
In this first one we are entering from the southeast just after sunrise and the bright arc on the far northwest eye wall is the light just beginning to make it over the top from behind us. pic.twitter.com/qGdpp7lbCN
— Tropical Cowboy of Danger (@FlynonymousWX) October 27, 2025
Los aviones cazahuracanes están equipados con tecnología avanzada para recolectar datos precisos dentro de los huracanes. Entre sus herramientas más destacadas se encuentra el radar Doppler, utilizado para medir la velocidad del viento y detectar la estructura interna del huracán.
Los pilotos también cuentan con sistemas para monitorear la turbulencia y ajustar la altitud, además de instrumentos para medir la presión y temperatura, claves para analizar la intensidad y dirección del ciclón.
Volar dentro de un huracán no es tarea fácil. Los pilotos de estos aviones reciben entrenamiento especializado para enfrentar la turbulencia, los vientos de alta velocidad y otros peligros inherentes a estas condiciones extremas. Este entrenamiento les permite tomar decisiones rápidas y manejar la aeronave con precisión, incluso en el interior de un huracán de categoría 5, donde las condiciones cambian rápidamente.
Aunque las paredes del huracán son violentas y destructivas, el ojo del ciclón es una región relativamente tranquila. Los cazahuracanes vuelan dentro de este ojo, donde los vientos son suaves y el cielo despejado, lo que les permite tomar mediciones e informes meteorológicos sin el impacto directo de la tormenta. Este fenómeno único ofrece un respiro en medio del caos y es esencial para la recolección de datos vitales.
Actualización de la posición y futura trayectoria del huracán Melissa
A las 2:00 p.m. del 27 de octubre, el huracán Melissa se encontraba a 230 km de Kingston, Jamaica, y a 525 km de Guantánamo, Cuba. Con vientos sostenidos de 280 km/h y ráfagas superiores, el huracán se mueve lentamente hacia el noroeste, pero se espera que gire hacia el norte más tarde.
Según las proyecciones, el centro de Melissa pasará sobre Jamaica durante la noche del 27 y la madrugada del 28 de octubre, y tocará tierra en el sureste de Cuba la noche del martes. Se espera que la tormenta aún sea de categoría 5 cuando llegue a la isla, con un gran potencial de destrucción.
El huracán Melissa es un ciclón extremadamente potente que ya está causando preocupaciones a nivel internacional. A medida que se desplaza hacia la región, las autoridades en Cuba y Jamaica se preparan para enfrentar vientos devastadores, lluvias torrenciales y un posible aumento en el nivel del mar. Las provincias de Guantánamo y Santiago de Cuba están en la trayectoria directa de la tormenta, lo que eleva el nivel de alerta en estas áreas.
Los vientos huracanados de más de 175 mph (280 km/h) se extienden hasta 30 millas (45 km) del centro del huracán, lo que incrementa la zona afectada por las ráfagas peligrosas. Además, los vientos de tormenta tropical alcanzan hasta 195 millas (315 km) del centro.