
Elizabeth Ogaz, conocida por la frase que la catapultó a la fama en 2019, falleció la madrugada del 14 de abril en el Hospital Biprovincial de Quillota, Región de Valparaíso. Su hija, María José Paz, confirmó el deceso, que ha conmocionado a usuarios de redes sociales en toda América Latina.
La mujer chilena se hizo conocida por decir “ella se hace la vístima” durante una entrevista televisiva en la que criticaba a la esposa de un empresario acusado de estafa. Esa sola palabra la transformó en un fenómeno viral, objeto de miles de memes, parodias y programas de televisión.
La repercusión fue inmediata. Su voz y rostro aparecieron en todo tipo de plataformas digitales, convirtiéndola en un personaje icónico de la cultura pop chilena. Sin embargo, esa notoriedad también tuvo un costo: Ogaz fue blanco de burlas, acoso e imitaciones que afectaron su salud emocional y su vida diaria.
Durante años convivió con diabetes y, según medios como BioBioChile y Emol, una herida infectada en la pierna derivó en una amputación. Más tarde, su estado se agravó por una septicemia, lo que la llevó a un coma del que no logró recuperarse.
En un intento por canalizar su inesperada fama, lanzó una fonda típica chilena llamada No te hagai la vístima durante las Fiestas Patrias de 2019. También participó en campañas publicitarias, pero nunca alcanzó estabilidad económica.
Más allá del error lingüístico, Elizabeth se transformó en un símbolo del poder —y los peligros— de la viralización. Su historia es reflejo de cómo un momento fugaz puede cambiar radicalmente la vida de una persona común.
Tras conocerse su fallecimiento, usuarios de diversas plataformas comenzaron a compartir mensajes de condolencia y nostalgia. Muchos la recuerdan como una mujer carismática, víctima de una fama no buscada.
La frase “vístima” quedó grabada en la memoria colectiva de miles. Pero quienes conocieron su historia recuerdan también la dignidad con la que enfrentó los efectos colaterales de su viralidad. Su nombre seguirá ligado no solo al humor, sino a una crítica social sobre cómo se consume y desecha la fama en la era digital.

