
James Earl Jones, la icónica voz detrás de Darth Vader en la saga de Star Wars, falleció este 9 de septiembre a los 93 años en Nueva York, Estados Unidos. La noticia fue confirmada por sus representantes en Independent Artist Group, aunque no se han revelado detalles sobre la causa de su muerte.
Nacido el 17 de enero de 1931 en Misisipi, Jones enfrentó un tartamudeo severo en su niñez que lo llevó a evitar hablar en público. Sin embargo, un profesor lo ayudó a superar esta dificultad a los 13 años, cuando descubrió su talento para la poesía, motivándolo a recitar poemas en clase como parte de su tratamiento. Este proceso fue clave en su transformación, despertando su interés por la actuación.
Aunque comenzó sus estudios universitarios en medicina, rápidamente se dio cuenta de que su verdadera pasión era el teatro. Se graduó en 1955 y ese mismo año debutó en los escenarios con la obra Otelo. También incursionó en la radio y la dirección de escena antes de llegar a la televisión en 1963 con la serie East Side/West Side.
Jones se convirtió en el único actor en ganar dos premios Emmy en un mismo año, 1991, al ser reconocido como Mejor Actor por su papel en Gabriel’s Fire y Mejor Actor de Reparto por Heat Wave. A lo largo de su carrera, se destacó por su versatilidad y su potente voz, lo que lo llevó a ser uno de los actores más respetados de Hollywood.
En 1977, su voz como Darth Vader en Star Wars le otorgó reconocimiento mundial, y más tarde, dio vida a Mufasa en The Lion King (1994), uno de los personajes más queridos de la animación. También colaboró en otros proyectos icónicos, como narraciones para CNN y apariciones en Los Simpson. Su último trabajo fue en la serie animada Obi-Wan Kenobi en 2022.
A mediados de los años 90, James Earl Jones fue diagnosticado con diabetes tipo 2, pero no lo hizo público hasta 2016. Aunque se desconoce si este padecimiento tuvo relación con su muerte, su legado en el cine y la televisión es inmenso. Le sobrevive su hijo, Flynn Earl Jones.
Con una carrera de 57 años, Jones deja tras de sí un impresionante legado de más de cien películas, casi 50 programas de televisión y una destacada presencia en el teatro. Su trabajo y su voz quedarán grabados en la memoria de generaciones de fanáticos. Descanse en paz.

