
Amigos de la periodista cubana Magda Iris Chirolde López, quien se desempeñaba como jefa de redacción en Canal Caribe, han denunciado una posible negligencia médica que provocó su muerte.
“Magda Iris Chirolde murió por negligencia médica y, aunque nada la traerá de vuelta, esta también es una manera de honrarla. Los registros dicen que murió de dengue, pero los gritos de una madre alegan lo contrario”, declaró en Facebook Alejandro Trujillo Valdés.
Trujillo, amigo cercano de la fallecida, compartió un mensaje en el que aseguró que los familiares y allegados no buscan culpables, pero considera fundamental denunciar lo que podría ser un nuevo caso de negligencia médica en Cuba.
“Joven, sana, recién casada. Entonces, surge lo inevitable: ¿Por qué? Los medios replican su muerte como campanadas fúnebres. Todos hablan de Magda y duele, pero más duele buscar consuelo en medio de los gritos de una madre que repite una y otra vez: «Me la dejaron morir, me mataron a mi niña»”, expresó Trujillo.
El fallecimiento de Magda Iris Chirolde López ocurrió en la noche del miércoles, a los 33 años, por una causa que inicialmente no fue divulgada por los medios oficiales.
El jueves, una fuente declaró al medio independiente 14ymedio que la muerte presuntamente se debió al dengue. La joven murió mientras esperaba atención en el cuerpo de guardia del Hospital Clínico Quirúrgico Freyre de Andrade, en Centro Habana.
Trujillo explicó que pertenecían a un grupo de jóvenes que se conocieron en el preuniversitario. “Somos amigos por siempre, como una especie de hermandad; sin demasiados códigos, ni sutilezas. Juntos creamos una unión que trasciende tiempo, frontera, creencia política o estatus”, comentó.
Ella “siempre fue la más madura y disciplinada de todos. La primera en responder, la única que nunca se fugó. Magda era tan correcta hasta la mismísima médula de esa palabra”. Al conocer la muerte de Magda, el grupo se unió en el dolor y la pena.
“No hicieron falta palabras, todos nos unimos, los de aquí, los de allá, los del otro lado del Atlántico, los de izquierda, los de derecha. Ahí estábamos todos, sin cita previa, sin convencionalismos, sin esas fórmulas humanas de medirlo todo. Juntos, como tantas veces”, añadió Trujillo.