
Las solicitudes de libertad condicional presentadas por los hermanos Lyle y Erik Menéndez, condenados por el asesinato de sus padres en 1989, fueron rechazadas esta semana por las juntas penitenciarias de California.
El jueves, a Erik Menéndez se le negó el beneficio tras ser considerado un individuo que aún representa un riesgo “moderado” para la sociedad. Un día después, la decisión fue la misma para su hermano Lyle, informó BBC Mundo.
Les queda la esperanza de que el gobernador de California, Gavin Newsom, atienda la petición de indulto presentada por sus abogados. El gobernador podría concederles una reducción de la pena o el indulto, aunque esto no eliminaría la culpabilidad de los hermanos.
Analistas consideran poco probable que Newsom se pronuncie sobre un caso tan mediático y polémico, especialmente tomando en cuenta que podría postularse como candidato en las próximas elecciones presidenciales. No obstante, la junta penitenciaria precisó que los hermanos aún podrán volver a solicitar la libertad condicional en el futuro.
Ambos cumplían con los requisitos legales para optar a la libertad condicional, luego de que en mayo pasado un juez modificara sus sentencias originales de cadena perpetua sin derecho a ese beneficio, imponiéndoles en su lugar una pena mínima de 50 años de prisión.
Las audiencias de los hermanos Menéndez
La audiencia de Lyle Menéndez se extendió por más de 10 horas. Durante su intervención, dijo estar arrepentido por su pasado y por el daño ocasionado, reportó BBC Mundo. “Nunca podré compensar el daño y el dolor que causé a todos los miembros de mi familia. Lo siento mucho por todos y lo lamentaré para siempre”, declaró.
La junta penitenciaria reconoció los avances positivos de Lyle en prisión, como su formación académica y los programas que ha impulsado para otros reclusos; pero también señaló faltas disciplinarias, entre ellas el uso indebido de un teléfono celular, estrictamente prohibido por motivos de seguridad.
Por su parte, Erik Menéndez enfrentó otra audiencia que se prolongó casi todo el día. Recordó conmocionado el momento en que disparó contra sus padres con una escopeta mientras veían televisión en su mansión. Al igual que su hermano, expresó arrepentimiento por el dolor causado a su familia.
En su caso, la junta evaluó tanto sus logros en prisión, incluidos programas educativos y actividades de rehabilitación, como sus infracciones, entre ellas peleas con otros internos y múltiples hallazgos de contrabando en su poder.
En un principio, los hermanos negaron su responsabilidad en el crimen, pero tras conocerse confesiones hechas a un psicólogo, admitieron haber disparado a sus padres. Argumentaron entonces que actuaron en defensa propia, alegando años de abusos emocionales y sexuales dentro del hogar.
Erik Menéndez fue hospitalizado de urgencia
En julio pasado, Erik Menéndez fue hospitalizado de emergencia por cálculos renales, según informó su abogado, Mark Geragos. Tras someterse a cirugía y recuperarse en un centro médico, regresó a la prisión para esperar su audiencia de libertad condicional al mes siguiente.
Los hermanos han atravesado varios procesos legales y ya han cumplido 35 años en prisión en California por el asesinato a tiros de sus padres, José y Kitty Menéndez, en la mansión familiar de Beverly Hills el 20 de agosto de 1989. Por estos hechos, fueron condenados en 1996 a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
En mayo de este año, Lyle y Erik volvieron a ser sentenciados a una pena de entre 50 años y cadena perpetua, lo que les permite ser considerados para libertad condicional.
no entiendo todavia las leyes cada ves que detienen a uno en la calle preso por robar dicen tenia un largo istorial y estaba en las calles haciendo fechorias los detienen y los sueltan al mes o a la semana