
Gracias a una campaña impulsada en el grupo de Facebook Cardenenses, el niño cubano Lesdian, de 9 años, ya no tendrá que pasar noches a oscuras ni sufrir el constante asedio de los mosquitos.
El pequeño, paciente de hipoxia isquémica cerebral, recibió un inversor eléctrico que le permitirá mantener encendido su ventilador durante los frecuentes apagones en su hogar en Cárdenas, Matanzas.
La campaña de recaudación de fondos comenzó el 1 de junio por iniciativa de Kiryat Poey, administradora del grupo, quien relató las duras condiciones de vida de Lesdian y su madre, Yaquelin, en un humilde hogar.
Lesdian, quien no puede caminar ni hablar, depende completamente de su madre, que no cuenta con los recursos ni el apoyo institucional necesario para garantizar su bienestar. Durante los apagones, el niño sufría crisis que le impedían dormir, además de estar cubierto de picaduras de mosquitos.
En su mensaje, Poey hizo un llamado de ayuda, pidiendo 395 dólares, de los cuales 245 serían destinados a la compra del inversor de corriente y 150 al envío del equipo. En apenas dos semanas, logró reunir la cantidad solicitada, haciendo posible lo que para muchas familias cubanas es inalcanzable: obtener el dinero necesario para comprar equipos vitales como el inversor.
El 17 de junio, Poey confirmó en el grupo que el inversor ya estaba en manos de Yaquelin y Lesdian. “Hoy el corazón de Yaquelin late con un poco más de esperanza, y Lesdian… podrá descansar con mayor tranquilidad”, escribió la internauta, compartiendo una imagen del niño sonriendo junto a su nuevo equipo.
Días después, se compartió un video en el grupo mostrando al niño descansando con el ventilador encendido gracias al inversor. La publicación acompañaba el mensaje: “Lesdian duerme mejor… y nosotros también. Una escena que quizás para muchos pase desapercibida, pero que para él y su mamá es un mundo”.
¿Qué es la hipoxia isquémica cerebral?
La hipoxia isquémica cerebral es una condición médica grave que ocurre cuando el cerebro no recibe suficiente oxígeno debido a una reducción del flujo sanguíneo. Esto puede ser causado por diversos factores, como un accidente cerebrovascular, un bloqueo en las arterias principales del cerebro o problemas cardíacos.
Los síntomas varían según la gravedad y la extensión del daño cerebral, pero generalmente incluyen dificultad para hablar, debilidad en un lado del cuerpo, problemas para caminar, pérdida de memoria y coordinación, así como confusión o cambios en el comportamiento. En casos más severos, puede haber pérdida de la capacidad para moverse, hablar o incluso mantener la conciencia.
El tratamiento depende de la causa subyacente, y es crucial que se reciba atención médica inmediata para minimizar el daño cerebral. La rehabilitación, que incluye fisioterapia, terapia ocupacional y del habla, también es fundamental para ayudar a los pacientes a recuperar las funciones perdidas.


