
La Empresa de Gas Manufacturado de Cuba, perteneciente al grupo Cuba Petróleo (Cupet), emitió una nota oficial para informar a los consumidores del servicio de “gas de la calle” en La Habana que desde ahora, y hasta nuevo aviso, ese combustible tendrá olor a ajo.
Según la explicación oficial, el olorizarte tradicional de importación se agotó, por lo cual han tenido que recurrir a una alternativa nacional. El gas, que se obtiene de los procesos de extracción de petróleo, es inodoro e incoloro, pero debido a su gran poder de combustión, que lo hace muy peligroso, se le adiciona un olorizarte para que sea fácil detectar fugas.
Según Cupet, el nuevo olorizarte empleado con olor a ajo ha sido sometido a rigurosos estudios y análisis por especialistas, quienes certifican su calidad y seguridad. Este aditivo ya cuenta con el respaldo de su uso en Europa y China, garantizando que no presenta riesgos para la salud.
Aumenta precio del gas en Cuba
Más allá del servicio de “gas de la calle”, que solo se ofrece en La Habana, depende significativamente de la importación de gas licuado de petróleo para abastecer el mercado interno con la comercialización mediante cilindros, mejor conocidos como balitas.
En los últimos meses, han existido fallas en la distribución tanto por la falta de gas como por la escasez de cilindros.
Desde mediados de mayo, varias sucursales de Cupet en diferentes provincias habían reportado la falta de gas, atribuyendo la escasez a problemas en el aprovisionamiento. La empresa también ha señalado dificultades para acceder a financiamiento para importar el gas. Además, los problemas con la distribución no son nuevos; anteriormente, la falta de combustible y de cilindros ha impactado negativamente en la vida diaria de los cubanos.
Desde enero de 2024, el régimen castrista aumentó los precios del gas licuado como parte de un ajuste fiscal impulsado por el gobierno. El primer ministro Manuel Marrero Cruz explicó que esta medida es necesaria debido al crítico estado financiero del país.
La población enfrenta un incremento del 25% en estos servicios básicos. Un cilindro de gas de 10 kg costará 225 CUP, y uno de 45 kg subirá a 1.014 CUP. Según Marrero, esta medida busca fomentar el ahorro de agua y equilibrar el presupuesto estatal, que subsidia las tarifas actuales con más de 900 millones CUP anuales.

