
El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) emitió un comunicado urgente el domingo 11 de enero para informar sobre el cese de actividades laborales y escolares desde el próximo lunes.
En las últimas horas, ha circulado con fuerza por las redes sociales una supuesta nota oficial, firmada por el mandatario Miguel Díaz-Canel, que ordena la paralización total del país. Sin embargo, es totalmente falsa.
De acuerdo con el MTSS, no existe ningún cese de actividades ni suspensión de clases, y por lo tanto se exhortó a la población a informarse exclusivamente por los canales oficiales.
Según el comunicado, lo que circuló por redes sociales era una nota “falsa y malintencionada”. En tal sentido, el MTSS aseguró que su objetivo es sembrar desinformación y confusión en la población, y reiteró que no se ha decretado ninguna suspensión de actividades laborales o sociales.
El ministerio llamó a los ciudadanos a consultar únicamente las fuentes oficiales, incluidos su sitio web y sus canales en redes sociales, y reafirmó que “el pueblo cubano, sus trabajadores y sus instituciones mantienen la unidad y continúan su quehacer”. El mensaje volvió a apelar a la defensa de la Patria, la Revolución y el Socialismo, sin ofrecer detalles concretos sobre el contexto internacional que alimentó el rumor.
El mensaje falso que circuló en redes sociales estaba redactado como un “Comunicado Oficial de la Presidencia de la República de Cuba” y anunciaba la paralización de todas las actividades no consideradas de prioridad nacional desde las 00:00 horas del 12 de enero. También afirmaba que las entidades estatales operarían solo con personal imprescindible y que se suspendían las clases en todos los niveles educativos hasta nuevo aviso.
El texto atribuía la supuesta medida a una “escalada de acciones hostiles” del Gobierno de Estados Unidos, incluyendo presuntas violaciones del espacio aéreo cubano mediante vuelos de reconocimiento. Además, empleaba un lenguaje beligerante, apelando a la resistencia, la unidad nacional y consignas históricas como “Patria o Muerte” y “Venceremos”, recursos retóricos habituales del discurso oficial.
El desmentido se produce en un momento de creciente retórica política tras nuevas declaraciones de Donald Trump, quien ha elevado el tono contra el régimen cubano. Aunque no se han anunciado medidas concretas, las advertencias han sido utilizadas por La Habana para reforzar su narrativa de amenaza externa, un recurso recurrente para justificar controles internos y cerrar filas en torno al poder.
La rápida reacción del Gobierno evidencia también la sensibilidad del régimen ante cualquier información que sugiera escenarios de emergencia nacional. En un país marcado por apagones prolongados, escasez de alimentos y una profunda crisis económica, los rumores sobre cierres o paralizaciones generan temor inmediato en la población.
Hace algunas semanas, con un rumor similar en redes sociales, se creó una situación cuando decenas de personas se aglomeraron frente a los hoteles del régimen castrista, pues supuestamente iban a repartir comida y dinero. La información fue difundida por el español Ignacio Giménez, que horas más tarde reconoció que inventó la historia a propósito y con el objetivo de crear presión sobre la dictadura comunista.
Por eso ahora, los medios de propaganda comunista se apresuran en divulgar el desmentido institucional. Junco con él también circula un extenso texto de tono ideológico que denuncia al “imperio norteamericano” y describe un escenario apocalíptico de agresión global.
Critican a Trump por “robarse arteramente las riquezas de un pueblo soberano. Atacar cruelmente un pueblo en la noche. Secuestrar a un jefe de Estado que le resulta incómodo para a sus designios y tomar por la fuerza lo que necesitan como un matón”.


CRITICAN AL IMPERIALISMO PERO VIENEN TODOS A BUSCAR LA MONEDA DEL ENEMIGO QUE TANTO LOS APASIONA.