
Un cubano residente en Estados Unidos pidió públicamente a Marco Rubio que traslade a Donald Trump un mensaje para endurecer la presión contra la dictadura castrista. En un breve video difundido en redes sociales, el cubano pide que “le metan mano ya” a Cuba.
El hombre afirmó que Cuba vive bajo “los caprichos” del comunismo y sostuvo que una acción contra la cúpula del régimen sería agradecida por generaciones de cubanos.
En su intervención, el ciudadano se dirigió a Rubio con un tono directo y apeló a su origen cubano para pedirle que interceda ante Trump. “Tú que nos entiendes”, expresó, antes de insistir en que el Gobierno estadounidense no debe detenerse frente al caso cubano.
La idea central es que el problema no estaría en el pueblo, sino en la estructura de poder que controla el país desde hace décadas.
El autor del mensaje calificó a Cuba como “un infierno en la Tierra” y presentó al comunismo como la causa principal de la crisis nacional. También afirmó que, una vez removida la cúpula gobernante, los propios cubanos podrían reconstruir el país.
Su planteamiento refleja una percepción extendida en sectores del exilio: la de que la salida interna se encuentra bloqueada por la represión, el control político y la falta de libertades.
El discurso no se limitó a una crítica general al sistema. El cubano pidió que cualquier medida no se enfoque en una sola figura, sino en toda la dirigencia del régimen. Esa parte del mensaje provocó reacciones encontradas, porque algunos usuarios lo interpretaron como una expresión de desesperación política, mientras otros advirtieron sobre el riesgo de que la población civil termine pagando las consecuencias de una confrontación.
Las respuestas de los cubanos en redes sociales mostraron un fuerte respaldo entre quienes comparten el rechazo a la dictadura comunista. Varios comentarios pidieron libertad para Cuba, celebraron la claridad del mensaje y señalaron que el país atraviesa una situación límite por el hambre, la falta de medicamentos y el deterioro de la vida diaria. Frases como “Patria y Vida”, “Abajo el comunismo” y “Cuba libre” aparecieron de forma reiterada.
Otros usuarios expresaron apoyo emocional, con mensajes religiosos y deseos de que Rubio y Trump escuchen el reclamo. Algunos sostuvieron que la liberación de Cuba sería agradecida incluso por quienes ya murieron, una forma de subrayar el peso simbólico de décadas de exilio, dolor familiar y frustración nacional.
También hubo quienes afirmaron que el país “no da más” y que la población vive atrapada por una élite que no quiere soltar el poder.
Sin embargo, no todas las reacciones fueron favorables. Otros cuestionaron que el pedido venga desde el exterior y recordaron que quienes viven dentro de Cuba serían los primeros afectados por cualquier escenario de utilización de la fuerza similar al que se utiliza en Irán.
Una parte de los comentarios planteó una inquietud central: la necesidad de evitar muertes civiles, daños a niños, ancianos y familias, o un agravamiento del sufrimiento cotidiano.
Esa preocupación apareció incluso entre personas que se dicen contrarias al régimen. Para ese grupo, el rechazo a la dictadura no debe traducirse en una salida que exponga más a una sociedad ya golpeada por apagones, escasez, inflación y falta de servicios básicos.

