
La empresa estatal Copextel lanzó una advertencia pública ante una modalidad de estafa que utiliza la urgencia energética de los cubanos como gancho.
Según la alerta de la filial, en Artemisa, personas desconocidas están contactando a trabajadores para hacerles creer que fueron seleccionados como beneficiarios de paneles solares y, bajo esa falsa promesa, les exigen pagos por adelantado.
La maniobra se apoya en un contexto especialmente sensible: los apagones prolongados, la escasez de soluciones energéticas accesibles y el creciente interés por los paneles solares como alternativa para sostener actividades básicas dentro de viviendas, centros laborales y pequeños negocios.
La empresa desmintió que ese sea el procedimiento oficial y pidió no realizar transferencias a cuentas personales ni a supuestos intermediarios.
Cómo opera el engaño con los supuestos paneles solares
De acuerdo con la alerta difundida por Copextel Artemisa, los estafadores llaman o envían mensajes a trabajadores para comunicarles falsamente que su organismo les asignó un sistema fotovoltaico. Luego les indican que deben depositar dinero en una cuenta personal para poder recibir el equipo.
La filial negó que realice ese tipo de notificaciones directas y recalcó que no exige pagos anticipados para entregar sistemas solares.
“Copextel Artemisa no notifica a las personas beneficiadas con sistemas fotovoltaicos, ni hay que realizar pago por adelantado alguno”, advirtió la empresa.
La aclaración es clave porque, según explicó la entidad, la selección de beneficiarios corresponde a los organismos o entidades empleadoras. Son esas instituciones las encargadas de informar a sus trabajadores cuando resultan favorecidos.
Solo después de ese paso, personal autorizado de Copextel puede contactar a los clientes para coordinar trámites oficiales.
Por qué los paneles solares se volvieron blanco de estafas
La advertencia aparece en un momento de alta vulnerabilidad para muchas familias cubanas. La crisis eléctrica ha convertido los sistemas fotovoltaicos en una solución muy buscada, especialmente entre quienes necesitan conservar alimentos, cargar equipos, mantener servicios básicos o sostener pequeños emprendimientos durante los cortes de corriente.
Esa demanda, unida a la disponibilidad limitada y al alto costo de los equipos, crea un terreno favorable para los fraudes. Los delincuentes aprovechan la urgencia, la falta de información clara y la esperanza de acceder a una alternativa energética para presionar a las víctimas y convencerlas de pagar rápido.
En este caso, el uso del nombre de Copextel busca dar apariencia de legitimidad a una operación que la propia empresa ha desmentido. El punto de mayor riesgo es la solicitud de depósitos a cuentas personales, una señal que contradice los canales formales de gestión.
Qué hacer ante una llamada o mensaje sospechoso
Copextel Artemisa pidió a la población no entregar dinero ni realizar transferencias ante llamadas, mensajes o supuestas gestiones relacionadas con sistemas fotovoltaicos que no hayan sido confirmadas por vías oficiales.
También recomendó verificar cualquier información directamente con los canales reconocidos de la empresa y denunciar los intentos de fraude ante las autoridades competentes.
Para los cubanos dentro y fuera de la isla, la alerta funciona además como advertencia familiar. En medio de la crisis energética, muchas ayudas se coordinan desde el exterior, y los estafadores suelen aprovechar esa conexión emocional para presionar a quienes intentan apoyar a sus parientes.
La recomendación central es no actuar bajo presión: antes de pagar, transferir o compartir datos personales, debe confirmarse si la asignación existe realmente y si el trámite corresponde a una entidad autorizada.