
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) explicó cómo aplicará la nueva medida sobre la tramitación de la residencia permanente en Estados Unidos, que obliga a solicitantes a concretar el proceso desde sus países de origen.
Según un comunicado emitido al New York Times, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS, por sus siglas en inglés) evaluará en qué casos corresponde permitir que una persona complete el ajuste de estatus sin salir del país.
En este sentido, se señaló que los solicitantes de la residencia permanente que se encuentren altamente cualificados y con experiencia no se verán afectados por esta nueva política.
Un mensaje oficial señalaba que la mayoría de quienes buscaban la residencia permanente, incluidos titulares de visas temporales y beneficiarios de permisos humanitarios, debían regresar a sus países de origen a terminar el trámite mediante un proceso consular.

Esa posibilidad encendió las alarmas por el riesgo de separaciones familiares, pérdida de empleo y demoras prolongadas fuera de EEUU. Ante ello, el DHS indicó que el primer anuncio era un recordatorio para los agentes migratorios.
“Simplemente servía como un recordatorio a los agentes de que utilizaran su poder discrecional para exigir o no a los solicitantes que salieran de EEUU para realizar su solicitud”, señaló dicho departamento al New York Times.
La nueva instrucción no elimina el endurecimiento migratorio. El ajuste de estatus dentro del país seguirá siendo considerado un alivio “extraordinario”. Sin embargo, USCIS abre la puerta a excepciones caso por caso, aunque todavía no se conocen con claridad los criterios que usarán los oficiales para decidir quién podrá permanecer en territorio estadounidense mientras se resuelve su solicitud.
En la práctica, el cambio modifica la forma en que se decidirá dónde se completa el trámite, pero no cancela solicitudes ya presentadas. Los casos pendientes continuarían bajo revisión, aunque con un estándar más restrictivo y con mayor peso de la discreción de los funcionarios migratorios.
Abogados y organizaciones defensoras de migrantes han advertido que la falta de precisión puede provocar decisiones apresuradas. Para muchas familias, salir de EEUU no es un trámite simple.
En algunos casos, el retorno al país podría complicarse por castigos migratorios, restricciones de visado, demoras consulares o condiciones de inseguridad en los países de origen.
Uno de los puntos más sensibles está en los titulares de visas de corta duración, como estudiantes, trabajadores temporales y turistas. El vocero de USCIS, Zach Kahler, afirmó inicialmente que quienes entran con un propósito limitado no deberían usar esa visita como primer paso hacia la residencia permanente.
Abogados pidieron a solicitantes de green card tener prudencia ante la nueva medida
Antes de la aclaración del DHS, abogados y expertos en inmigración recomendaron a los solicitantes de residencia permanente actuar con prudencia. La principal advertencia es no tomar decisiones apresuradas, especialmente no salir del país sin consultar antes con un abogado.
La abogada Flavia Santos Lloyd señaló a The Associated Press que aún no existe una interpretación completamente clara de la nueva política y advirtió que podría provocar un “efecto paralizante” en casos que ya estaban listos para avanzar.
Otros especialistas coinciden en que abandonar EEUU puede ser riesgoso para personas con permanencia irregular, visas vencidas, empleo no autorizado, entrada bajo parole humanitario u otros antecedentes que puedan activar castigos migratorios.
El abogado Charles Kuck calificó la medida como una estrategia para “limitar y asustar” a quienes intentan usar vías legales de inmigración, y anticipó posibles demandas contra el cambio.
El bufete Fragomen aclaró que la guía no elimina por completo el ajuste de estatus dentro de EEUU, pero sí exige una revisión más estricta. Los solicitantes deberán presentar pruebas sólidas sobre su historial migratorio, estabilidad económica, vínculos familiares y conducta legal.

