
La Misión Organizada San Pedro Apóstol, ubicada en el Reparto Flores, Santiago de Cuba, fue víctima de un nuevo ataque con piedras que causó daños importantes en las instalaciones.
Este incidente ocurrió la noche del 26 de julio, una fecha conmemorativa para el régimen castrista, tras un primer ataque registrado en el mes de abril. El párroco Rodhin Alfonso Colomar compartió la denuncia a través de las redes sociales, mostrando imágenes de los daños.
Los atacantes rompieron los cristales de la puerta lateral del edificio y causaron destrozos en una ventana del frente, además de destruir un cartel que anunciaba los encuentros terapéuticos en la comunidad.
El mismo día de la agresión, la iglesia había ofrecido un almuerzo solidario a 440 beneficiarios. “Mientas servimos y damos amor y ayuda a todos así nos pagan. La Iglesia no es la culpable de los males que todos estamos viviendo. El ataque del mal no destruirá la Iglesia”, manifestó el párroco.
El templo San Pedro ha sido una pieza clave en la ayuda social en el contexto de la profunda crisis económica que atraviesa Cuba. Desde noviembre de 2024, la iglesia ha intensificado sus esfuerzos para asistir a los más vulnerables, ofreciendo almuerzos gratuitos a más de 300 personas cada dos semanas.
Además, proporcionan agua purificada a los vecinos del Reparto Flores, beneficiando principalmente a niños, ancianos y enfermos, que no reciben la debida atención del régimen castrista.
Este ataque se suma a una serie de actos violentos contra templos religiosos en Cuba, lo que ha generado preocupación en la comunidad local. Cabe recordar, que en la primera agresión, las pedradas provocaron roturas en cristales y daños en una ventana, además de que pusieron en peligro al sacristán, quien se encontraba en ese momento en el templo.
Seguidores del párroco ofrecieron su apoyo ante la agresión y también lamentaron que en Cuba aún ocurran este tipo de agresiones. “Detrás de todos eso están los odiadores los que no hacen nada por el pueblo y los necesitados, pero les molesta que los demás hagan”, comentó el usuario Robert González.
“Es muy triste que sucedan este tipo de cosas, la misma situación vivimos hace un mes en la Iglesia Santa María de la Gracia de Céspedes en Camagüey y lo más triste no es la ineficiencia de las autoridades a la hora de hacer frente a este tipo de hechos vandálicos, sino la falta de respeto de quién los perpetúa contra un lugar tan sagrado como una Iglesia”, dijo el internauta Jorge David Feliciano Rosales.