
A inicios de abril, se oficializó la creación del Parlamento Provisional de Transición Democrática de Cuba, una institución que agrupa a los principales partidos opositores y movimientos cívicos de la isla.
Este organismo surge como una alternativa institucional robusta que busca disputar la legitimidad del sistema político actual y sentar las bases administrativas en una futura Cuba libre.
El objetivo es que los cubanos reconozcan en este Parlamento una alternativa real de gobierno capaz de gestionar la crisis y la reconstrucción nacional de manera civilizada. Actualmente, la Asamblea Nacional del Poder Popular —órgano legislativo del régimen— está dirigida por Esteban Lazo Hernández.
Esta iniciativa fue concebida a través del Consenso Democrático Cubano (CDC), una coalición que dio paso al Parlamento Provisional el pasado 12 de abril, cuando se celebró el primer Pleno Fundacional.
Durante esta jornada, delegados residentes en la isla y en el exilio debatieron el diseño institucional de la nueva entidad.
Tras una votación democrática, el pleno aprobó el proyecto de organización presentado por el Partido Nacionalista de Cuba y el Partido Libertario para la Nueva República, definiendo así el rumbo normativo del organismo.
El Parlamento Provisional no se limita a ser un foro de debate; funciona como un ente deliberativo que ya ha elegido una Mesa Directiva Provisional y aprobado su Manifiesto Fundacional.
Esta estructura legislativa busca unificar las diversas corrientes de la oposición bajo una misma bandera institucional, superando la fragmentación histórica que ha debilitado la lucha por la democratización del país en décadas anteriores.
Un aspecto clave de la sesión fue el uso de una herramienta digital de alta seguridad que permitió la participación de representantes desde el interior de Cuba.
Pese a reportarse ataques cibernéticos coordinados, el sistema blindado garantizó la integridad de las votaciones. Los líderes del Parlamento señalaron que esta tecnología es vital para mantener la soberanía de los ciudadanos cubanos frente a los intentos de censura del aparato estatal.
La hoja de ruta del Parlamento establece una postura de ruptura total con el orden ilegítimo de La Habana. Los asambleístas descartaron cualquier diálogo que permita la continuidad de las figuras actuales en el poder económico o político.
Los parlamentarios subrayaron que esta institucionalización en condiciones excepcionales marca el inicio de una etapa basada en la responsabilidad política y la acción directa.
La coalición enfatiza que el Parlamento es una “antesala democrática” que funcionará bajo los principios de separación de poderes, transparencia y pluralismo, en contraste directo con la naturaleza unipartidista de la Asamblea Nacional vigente en la isla.
A través del Manifiesto Fundacional, el Parlamento Provisional ha convocado a la sociedad civil a sumarse a este ejercicio de afirmación soberana.
El organismo tiene previsto buscar reconocimiento formal ante la ONU y el Parlamento Europeo en los próximos meses, con el fin de consolidar su estatus internacional como el representante legítimo de la voluntad democrática cubana.