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Una niña cubana de tres años necesita un trasplante de médula que Cuba no puede hacerle

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Vanessa Verdecia Labrada tiene tres años. Lleva nueve meses luchando contra una leucemia mieloide aguda tipo M5. (Foto © Adam Verdecia- Facebook)

Vanessa Verdecia Labrada tiene tres años. Lleva nueve meses luchando contra una leucemia mieloide aguda tipo M5. Su familia pensó que la habían vencido. Esta semana descubrieron que la enfermedad regresó. Y el único tratamiento que puede salvarle la vida es uno que el sistema de salud cubano no puede ofrecerle.

Su padre, Adam Verdecia, publicó esta semana un mensaje en Facebook que recorrió las redes sociales con la velocidad que solo tienen las historias que duelen. No pedía atención mediática. Pedía ayuda para pagar un trasplante de médula ósea en Italia. El único país donde encontró un hospital dispuesto a recibir a su hija.

Una enfermedad que regresó cuando nadie lo esperaba

La historia de Vanessa comenzó hace nueve meses. La pequeña, residente en Holguín, debutó con una leucemia mieloide aguda M5, uno de los tipos más agresivos de cáncer de la sangre en niños. La familia la trasladó al Hospital Pediátrico de Holguín, donde los médicos iniciaron el tratamiento. Los resultados eran positivos.

El viernes pasado, Vanessa volvió a ingresar al hospital. Sus parámetros estaban bajos. Los médicos realizaron un medulograma de urgencia. El resultado confirmó lo que nadie quería escuchar: la leucemia había reaparecido.

“Ese tipo de leucemia no tiene otro tratamiento que no sea trasplante de médula”, explicó Adam Verdecia en su publicación. “Y por falta de recursos en Cuba no lo están haciendo”.

Esa frase resume, en pocas palabras, la realidad de miles de familias cubanas que enfrentan enfermedades graves en un sistema de salud que se derrumba.

Un padre desesperado que pide ayuda

Adam Verdecia no es alguien que acostumbre a pedir. Su propio mensaje lo deja claro desde el inicio. “Nunca antes había pedido ayuda financiera, pero hoy la necesito para poder vivir”, escribió. La distinción importa. No pidió para él. Pidió para que su hija pudiera vivir.

Ante la imposibilidad de que Cuba realizara el trasplante, la familia buscó alternativas fuera de la Isla. Adam contactó con un hospital en Italia donde la niña fue aceptada. Le dieron una respuesta médica concreta y una esperanza real. Pero también le dieron una cifra que ninguna familia cubana puede reunir sola: miles de euros para cubrir el tratamiento completo.

El padre lanzó entonces su llamado público. Pidió que compartieran su historia. Que quien pudiera ayudar, ayudara. Que entre todos pudieran reunir lo que el Estado no puede darle a su hija.

El sistema de salud que no puede con sus niños

El caso de Vanessa no es el único. Es el más reciente en una larga lista de niños y adultos cubanos cuyas familias han tenido que salir al mundo a pedir dinero para pagar tratamientos que el sistema de salud de la Isla no puede ofrecer.

Cuba lleva años vendiendo al exterior la imagen de una sanidad gratuita y de calidad. Esa imagen choca frontalmente con la realidad que viven los cubanos de a pie. Los hospitales pediátricos cubanos trabajan con recursos mínimos. No hay medicamentos básicos ni insumos quirúrgicos suficientes. Los equipos llevan décadas sin renovarse.

¿Por qué es tan complicado un trasplante de médula ósea?

Los trasplantes de médula ósea requieren una infraestructura especializada que Cuba no puede sostener en las condiciones actuales. Requieren medicamentos inmunosupresores que escasean. Es necesario personal altamente capacitado en condiciones de trabajo dignas.

Mientras el régimen dedica recursos a publicar libros contra Marco Rubio, a organizar ferias de turismo virtuales y a construir terminales de taxis para visitantes rusos, una niña de tres años en Holguín espera un trasplante que ningún hospital de su país puede hacerle.

Quien desee contribuir puede hacerlo. La familia de Vanessa puede ser contactada directamente a través de los siguientes números de teléfono en Cuba:

Dayana Labrada (mamá): +53 63240516

Adam Verdecia (papá): +53 63163447

Vanessa tiene tres años. La medicina tiene una solución para su enfermedad. Lo único que falta es el dinero para llegar hasta ella. Cada compartido, cada donación y cada llamada puede acercarla un poco más a ese trasplante.

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