
José Aguilar Hernández, de 56 años, fue arrestado en Miami-Dade por cargos de negligencia infantil después de que sus dos hijos pequeños fueron encontrados inconscientes en su hogar y posteriormente se confirmara que ambos dieron positivo a cocaína.
El incidente ocurrió cuando los servicios de emergencia fueron llamados al hogar de Aguilar Hernández en la noche del martes. Al llegar al sitio, los oficiales encontraron a los dos niños, de 11 y 9 años, inconscientes. Los menores, que estaban bajo su cuidado en ese momento, fueron trasladados a un centro médico de inmediato.
Al día siguiente, un investigador del Departamento de Niños y Familias (DCF, por sus siglas en inglés) intervino en el caso, y las pruebas de drogas revelaron que ambos niños tenían cocaína en sus sistemas. Las autoridades, sin embargo, no han determinado cómo los menores ingirieron la sustancia.
Se informó que Aguilar Hernández era el único adulto presente en la casa cuando ocurrió el incidente. Los investigadores concluyeron que el hombre no tomó las medidas necesarias para proteger a los menores ante el riesgo de una grave intoxicación.
Después de su arresto, Aguilar Hernández fue trasladado al Centro Correccional Turner Guilford Knight, donde enfrentará los cargos de negligencia infantil. Las autoridades continúan investigando cómo los menores fueron expuestos a la cocaína y si se pueden presentar cargos adicionales.
En Florida, las sanciones por negligencia infantil varían según la gravedad del caso y si el niño sufre daños graves. La negligencia generalmente se clasifica como un delito grave (felonía), con diferentes sanciones dependiendo de los daños causados. Si no hay daños graves, la penalización puede ser menos severa.
Si la negligencia infantil no causa daños corporales graves, discapacidad permanente o desfiguración, se considera un delito grave de tercer grado. Las sanciones por este tipo de negligencia pueden incluir hasta cinco años de prisión, cinco años de libertad condicional y una multa de hasta 5.000 dólares.
En casos de negligencia con daños graves, como lesiones permanentes o desfiguración, se considera un delito grave de segundo grado. Las penas pueden ser mucho más severas, con hasta quince años de prisión, quince años de libertad condicional y una multa de hasta 10.000 USD.



Merece prisión de por vida por el.vicio que tiene siendo padre…. Su falta de responsabilidad es es evidente.es muy triste saber estas cosas ocurran ….