
La desesperación del régimen cubano por la crisis económica interna ha llevado a pagar por publicidad en uno de los diarios más relevantes de Estados Unidos, The New York Times. En una página completa de la edición impresa y digital del pasado 21 de octubre, un artículo pide al presidente Joe Biden que elimine el embargo a Cuba.
El escrito apela a que el mandatario estadounidense en sus últimos días de mandato levante las sanciones contra el régimen castrista, en un contexto donde la situación energética y el impacto de fenómenos naturales como el ciclón Oscar han agudizado la crisis en la Isla.
La solicitud se produce justo después de que la Casa Blanca indicara que está dispuesta a enviar ayuda humanitaria, siempre y cuando el gobierno cubano lo solicite formalmente. Sin embargo, analistas invitados por el periodista Juan Manuel Cao en la televisora América TeVé creen que el anuncio en el Times parece apuntar a una estrategia de mayor alcance, en la que el régimen busca aprovechar un posible cambio en la política estadounidense, de cara a las próximas elecciones presidenciales.
La reciente publicación también coincide con el anuncio de la secretaria del Tesoro de EEUU, Janet Yellen, quien adelantó que se implementarán nuevas sanciones severas contra países que han colaborado con Rusia en la invasión a Ucrania. Aunque en la lista figuran naciones como China, India y Corea del Norte, Cuba no ha sido incluida, a pesar de las denuncias de que ha enviado mercenarios para apoyar al ejército ruso.
La falta de inclusión de la Isla en las sanciones ha levantado sospechas sobre la influencia que el país caribeño sigue ejerciendo en ciertos círculos políticos de EEUU. Especialistas en política nacional e internacional señalan que existe una “quinta columna” pro-Cuba en el Departamento de Estado, que estaría bloqueando medidas más estrictas contra el régimen.
El embargo estadounidense, vigente desde hace más de seis décadas, no puede ser levantado sin la aprobación del Congreso. Sin embargo, la administración de Biden ha permitido ciertas excepciones mediante órdenes ejecutivas que han debilitado el impacto de las sanciones, según argumentan algunos críticos.
Estas medidas han permitido, por ejemplo, el envío de remesas y la financiación de startups en la Isla, algo que el régimen podría estar intentando explotar con la reciente campaña en medios estadounidenses.
Algunos expertos sugieren que el anuncio en The New York Times forma parte de una estrategia para posicionarse de cara a un eventual triunfo de Kamala Harris en las próximas elecciones, quien ha expresado su interés en retomar la política de acercamiento que implementó Barack Obama.
Sin embargo, en la reciente reunión del candidato republicano Donald Trump con líderes hispanos en Miami, se destacó la importancia del voto cubanoamericano para asegurar una política exterior que mantenga la presión sobre el gobierno de La Habana. El magnate va muy bien posicionado en las encuestas y a menos de tres semanas para las elecciones se augura una reñida contienda.

