
En medio de la profunda crisis económica y energética que atraviesa Cuba, un hombre, identificado como Mayito Rivero, decidió extraerse una muela por sí mismo al no tener acceso a los servicios de estomatología de la salud pública de la Isla.
A través de Facebook, y mostrando la pieza dental extraída, Rivero comentó que se arriesgó al procedimiento por su cuenta ante la escasez de corriente eléctrica en los consultorios y la larga espera de turnos en los centros de salud.
“Amigos del barrio, después de varios días de darme guerra una muela y con los problemas que si no hay corriente y es tantos turnos, pues tomé la decisión de ser yo mi estomatólogo, esterilicé esta pinza, le puse papel sanitario y procedí a sacarme la muela”, comentó el hombre, quien se presenta en Facebook como paramédico.
“Todo está bien, gracias a Dios. Bendiciones para todos, gracias”, escribió Rivero. Varios usuarios lo felicitaron por su valentía ante un dolor tan intenso y le recomendaron medidas para evitar infecciones, dado que no había podido acceder a la atención profesional.
Además de los problemas mencionados por el paramédico, el servicio de estomatología también se encuentra involucrado en otra polémica: el cobro de las consultas a través de pagos en dólares.
Muchos profesionales de la salud, principalmente estomatólogos, han optado por ofrecer sus servicios en un mercado paralelo, donde los pacientes deben pagar en divisas extranjeras para acceder a tratamientos básicos.
La escasez de materiales y la caída en la calidad de la atención en el sistema público han impulsado este fenómeno. Los profesionales de la salud justifican el cobro en dólares al señalar que deben importar todos los insumos desde el extranjero.
De esta manera, los pacientes que tienen acceso a divisas se ven obligados a pagar en dólares por procedimientos que, en condiciones normales, deberían estar al alcance de todos en el sistema público de salud.
En grupos de Facebook, se pueden encontrar anuncios donde se ofrecen una variedad de tratamientos estomatológicos, incluyendo restauraciones, blanqueamiento dental, implantes, coronas, prótesis y extracciones.
Los precios varían entre los 2 y los 25 dólares, dependiendo del tipo de tratamiento. Tras darse a conocer esta situación por parte de un artículo publicado en Periódico Cubano, varios estomatólogos “particulares” en La Habana comenzaron a ser citados por las autoridades, en particular por la Policía Nacional Revolucionaria (PNR).
Además, los dirigentes municipales fueron convocados a las sedes provinciales de salud, donde se les informó sobre la ilegalidad de los servicios odontológicos privados y las posibles sanciones que podrían imponerse al respecto.