
La Marina Real Canadiense movilizó el patrullero “HMCS Margaret Brooke” al puerto de La Habana, como parte de una visita programada para dar reconocimiento a la relación bilateral entre Canadá y Cuba.
La llegada de este navío a la capital cubana ocurre en un momento de aparente tensión militar, ante el previo arribo de una flotilla rusa al mismo lugar y de un submarino nuclear de Estados Unidos, el “USS Helena”, a la base naval de Guantánamo.
La flotilla de la nación euroasiática también se encuentra integrada por un submarino del mismo tipo, llamado Kazán, así como la fragata “Gorshkov”, el buque petrolero de la flota “Pashin” y el remolcador de salvamento “Nikolai Chiker”.
Antes de este escenario, EEUU y Canadá movilizaron embarcaciones en sus respectivos territorios, cuando los navíos rusos cruzaban aguas internacionales colindantes a estos países. Washington ordenó el despliegue de dos destructores cerca de Florida y Ottawa movió la fragata de la Marina Real Canadiense Villa de Quebec.
El “Margaret Brooke” realiza su primera visita desde 2016, cuando coincidentemente estuvo en la Isla durante una visita oficial del primer ministro Justin Trudeau. El Mando de Operaciones Conjuntas de Canadá declaró que la tripulación de este barco tiene programadas diversas actividades, incluyendo visitas de cortesía al jefe de la Marina de Guerra Revolucionaria de Cuba y a la Gobernadora de La Habana, así como recorridos por lugares de interés histórico y cultural.
Un diplomático canadiense caracterizó la llegada del “HMCS Margaret Brooke” como una operación rutinaria, y desvinculada de la presencia de los buques rusos y del submarino estadounidense.
Una agenda similar se programó para las tripulaciones de las embarcaciones rusas, que también haría escala en Venezuela y en el resto de verano realizarían ejercicios militares en la región.
Por su parte, el Comando Sur de EEUU informó que su submarino nuclear llegó a la Bahía de Guantánamo, en el oriente cubano, en una operación rutinaria y planificada con antelación.
Se espera que los buques de guerra rusos permanezcan en el puerto de La Habana hasta el 17 de junio, coincidiendo con la partida del “HMCS Margaret Brooke”. La visita del “USS Helena” a Guantánamo también está programada para concluir en fechas similares. Esta inusual coincidencia de movimientos militares en la región ha generado un clima de expectación y atención internacional.
Analistas consideran que la llegada de buques de guerra rusos a La Habana es una respuesta de Moscú al respaldo que EEUU y la OTAN brindan a Ucrania, especialmente después de que Washington autorizara a las tropas ucranianas a utilizar armas estadounidenses dentro de territorio ruso.

