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Periodista cubano Jorge Fernández Era arremete contra Díaz-Canel

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Periodista cubano Jorge Fernández Era arremete contra Díaz-Canel

“Usted, presidente, ha venido, con demasiada guapería para mi gusto”, escribió en Facebook.

Periodista cubano Jorge Fernández Era carga contra Díaz-Canel

Periodista cubano Jorge Fernández Era arremete contra Díaz-Canel. (Foto: Jorge Fernández Era – Facebook)

El periodista cubano Jorge Fernández Era manifestó su desacuerdo con la postura del gobierno y en especial del presidente Miguel Díaz-Canel ante las protestas del pasado 11 de julio. En su cuenta en Facebook, arremetió contra el mandatario, cuestionado la represión y las detenciones injustificadas.

Fernández Era cuenta con una amplia y galardonada obra humorística, reconocida por lectores y críticos por su agudeza, ironía y cuidada factura. Además, se ha dedicado al ejercicio del periodismo y a labores editoriales.

Ha sido galardonado en numerosas ocasiones en la Isla y también a nivel internacional. Entre sus publicaciones destacan Cincuenta cuentos de nuestra Era (Editorial Pablo de la Torriente, Unión de Periodistas de Cuba, 1990); Obra inconclusa (Editorial José Martí, 1994); Cada cual a lo mío. Humor en bruto para gente no tan bruta (Editorial José Martí, 2013).

Por su relevancia, la redacción de Periódico Cubano reproduce de manera íntegra las palabras escritas por el destacado periodista.

RESPUESTA DE UN CONFUNDIDO

Uno ve, presidente, las imágenes de esas personas que en actos vandálicos arrasaron con todo lo que había en algunas tiendas, y claro que las repudia, porque el robo es robo comoquiera que se le mire. Pero no es lo que primó en una jornada en que en varias ciudades del archipiélago la gente salió a las calles en manifestaciones pacíficas que no fueron interrumpidas por ninguno de los que ahora vociferan consignas y se cenan el micrófono del noticiero.

Las escaseces que llevan a asaltar un comercio no son privativas de Cuba, claro está, pero si las imágenes de los destrozos vienen “de afuera”, el sistema informativo de la televisión se solaza en ellas y las aplaude, porque son muestra de la decadencia de un capitalismo que usted anunció hace meses en sus “últimos estertores”.

Acá se hace ―las manifestaciones digo― por un grupo que actúa, según palabras suyas ayer, “de manera muy cobarde, muy sutil, muy oportunista, muy perversa”. Y mire usted que uno se ha vuelto tan sutil que termina por preguntarse qué es más perverso: si la entrada a una tienda de una turba que busca reivindicar necesidades ―no satisfechas, entre otras cosas, porque los productos poseen precios de espanto, y el robo es robo comoquiera que se le mire― o la comparecencia desafortunada ante su pueblo de quien debiera ser ejemplo de mesura, aplomo y coherencia ante situaciones difíciles.

Usted, presidente, ha venido, con demasiada guapería para mi gusto, a convencernos una vez más que ese descontento creciente es producto de las falaces patrañas del enemigo y de los que se pliegan ante él para obtener prebendas. Sin quererlo, hace loas al Departamento de Personal de la Agencia Central de Inteligencia, que ya va siendo hora reciba una auditoría y devele cómo ha logrado en los últimos meses contratar a tantos.

Qué pena que olvide, Miguel Díaz-Canel, que hace solo una semana criticó que buena parte del sistema empresarial aún está detenido y que no termina de ser proactivo, innovador; no propone casi ningún cambio para hacer las cosas de modo distinto, que está esperando orientaciones desde arriba. Era mucho pedir, por supuesto, que aceptara que la culpa de ello no la tienen los empresarios socialistas, sino estructuras sistémicas de larga data que frenan cualquier emprendimiento. Y que el Estado cubano ha convertido en deporte de alto rendimiento el arte de esperar las orientaciones de arriba. Si no pregúntele a los dirigentes partidistas de San Antonio de los Baños dónde coño se metieron mientras los manifestantes se reunían a pocos metros de sus oficinas, por qué no dieron la cara en lo que hubiera sido una muestra real de lo que es deberse a un pueblo.

Usted, no hace doscientas horas, y más de dos años después de que Trump recrudeciera el bloqueo, dijo también ante el Consejo de Ministros que ese mismo pueblo del que forman parte ―le guste o no― dichos manifestantes, está esperando que luego del Congreso del Partido ustedes conduzcan al país a superar esta situación, y que van a ser evaluados ―Presidencia, Buró Político, Comité Central, ministros, secretariado…― por sus resultados, no solo por resistir, sino por “salir de este momento con nuestros propios recursos y esfuerzos”. Y nada de eso lo asoció ayer con esas manifestaciones opositoras que se sucedieron en todo el país y que en otros contextos serían deseables, por su tranquilidad, por otros gobiernos del mundo.

Hay que tener miedo para sembrar el miedo de la manera que lo ha hecho usted, para llamar al pueblo a salir a la calle a combatir al propio pueblo en lo que se vislumbra una guerra civil de imprevisibles consecuencias. Para temer, so pena de desnudar sus propias insuficiencias, resolver estos entuertos no con bravatas y sí con la compostura que se espera de un estadista. No lo previeron los que lo colocaron ahí porque sí, sin contar conmigo, con este ni con aquel. Quién quita que ello forme parte de la agenda de una Revolución secuestrada que no pilla el favor que le hace a los que añoran otra bandera en nuestras astas.

Los que han hecho de la palabra socialismo un término desgastado y obsoleto son ustedes. Se han tomado en serio el control sobre los medios de producción y han hecho cada vez más utópicas la administración colectiva y la distribución social de los bienes. Desoyeron a un montón de especialistas que les advirtieron que no era aconsejable un Ordenamiento que ostenta como logro más significativo sepultar la dignidad haciendo omnipotente la presencia del dólar norteamericano sobre una tierra que ha luchado sin descanso por su independencia.

Créase que con represión y encarcelamiento logrará acallar las voces discordantes. Seremos más los que clamaremos por la liberación de Hamlet Lavastida, Yunior García, Raúl Prado, Reinier Díaz y otros artistas a los que solo los acusa el delito de obrar con su conciencia.

Ahora piense de mí lo que quiera. Solo cuando me demuestre que es más revolucionario que yo temeré entonces salir a la calle.

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1 Comment

1 Comment

  1. FERNANDINO DEL MONTE PICO

    4 agosto, 2021 at 3:22 pm

    EXCELENTE VARON. HOMBRE VALIENTE. SIN PELOS EN LA LENGUA. ESE DIAZ CANEL ES UN COBARDE, YA LO JUZGARAN POR REPRIMIRN AL PUEBLO Y TRATAR DE QUE SE ENFRENTE PUEBLO CON PUEBLO, YA SERA JUSZGADO POR DELITO DE LESA HUMANIDAD Y VIOLACIN DE DERECHOS HUMANOS, EL VA A PAGAR TODO LO QUE DEBEN LOS QUE LO PRECEDIERON

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