
El actor Jorge Losada Moreno, recordado por su participación en la televisión y el teatro de Cuba, se encuentra actualmente postrado en cama, incapaz de caminar, víctima de una enfermedad degenerativa que lo ha venido afectando durante años.
Su situación crítica, sin embargo, parece no haber sido atendida por ninguna institución del Estado cubano, evidenciando una vez más el abandono al que son sometidos muchos artistas una vez que dejan de ser útiles para la propaganda oficial.
La denuncia más reciente sobre su estado fue hecha pública por el usuario en redes sociales conocido como El Hombre de Hierro, quien visitó al actor en su humilde vivienda. En un gesto solidario, le llevó algunos alimentos básicos y le entregó 10 dólares como ayuda personal. Además, solicitó públicamente apoyo para conseguirle una silla sanitaria que le permita al artista realizar sus necesidades.
Aunque no se han ofrecido detalles médicos concretos sobre la enfermedad que aqueja a Losada Moreno, se sabe que desde hace años su salud se ha venido deteriorando. En el año 2021, varios artistas cubanos apelaron a la solidaridad en redes sociales para colaborar con los gastos del tratamiento posoperatorio del actor, ya que la escasez crónica de medicamentos en el país impedía su adecuada recuperación.
A pesar de haber aportado durante décadas a la cultura cubana, Jorge Losada ha sido, como tantos otros, olvidado por el aparato cultural y sanitario del régimen. La situación del actor no es un caso aislado. Es parte de una larga lista de creadores y profesionales que, tras haber dedicado su vida al arte en Cuba, se ven reducidos a la miseria y a la dependencia de la caridad pública para poder sobrevivir.
En una nación donde los discursos grandilocuentes sobre “el hombre nuevo” y “la cultura como escudo de la patria” siguen siendo moneda común, la realidad que viven figuras como Jorge Losada demuestra que ese escudo hace tiempo que dejó de proteger a sus propios soldados.
Hoy, el llamado es a la solidaridad ciudadana, pero también a la conciencia: ¿Cuántos más deberán caer en el olvido y el abandono para que el pueblo cubano reclame una verdadera estructura de protección social y humana, libre de condicionamientos políticos y de la negligencia criminal del Estado?
Recientemente, el actor cubano Samuel Claxton falleció luego de que su salud se deteriorara producto de un carcinoma en la vejiga por el que fue operado unos años atrás.
Lo último que se estuvo sabiendo del reconocido actor de Su propia guerra era que dependía solo del cuidado de su esposa y de la solidaridad ciudadana, ante la indiferencia del Ministerio de Cultura y la UNEAC.
En abril y mayo, organizaciones y ciudadanos solicitaron insumos médicos urgentes para él, como sondas, pañales y una silla de ruedas, que fue donada gracias a aportes privados. Su caso reavivó el debate sobre el abandono estatal a los artistas mayores en Cuba y la precariedad en que muchos enfrentan la vejez.

